Inversión

Rentabilizar la madera

Más de 250.000 árboles plantados en España se han convertido en un producto financiero a largo plazo al que cada día se apuntan más personas y, últimamente, empresas. La inversión consiste en la compra de uno o varios árboles plantados por una empresa especializada, que los cuidará durante un tiempo aproximado de 20 años. Al final de ese plazo, el árbol se corta y la madera se vende, obteniendo el inversor una rentabilidad media anual del 11%, según las proyecciones realizadas con los precios históricos de la madera.

La empresa especializada se encarga de todo y el inversor sólo tiene que pagar cuando adquiere los árboles -entre 220 y 350 euros, según la empresa- y abonar una comisión del 10% del precio de venta de la madera cuando se corte el árbol.

La compra de árboles se ha convertido en una alternativa a los planes de pensiones, aunque con menos ventajas fiscales, dado el plazo del retorno de la inversión. No obstante, es posible el rescate en cualquier momento, ya que las empresas que cuidan y mantienen los árboles también gestionan la venta anticipada, a cambio de una comisión. Las empresas también promocionan el lado ecológico de la inversión, dada la necesidad que tiene España de plantar árboles.

Bosques Naturales es, con mucha diferencia, la primera empresa española comercializadora de árboles como inversión financiera, con 260.000 árboles plantados y 204.000 vendidos. Según la empresa, participada por Caja Madrid a través de la sociedad CRM Capital Riesgo Madrid, la mayoría de los clientes son varones de unos 40 años, con uno o dos hijos y que ocupan puestos de trabajo intermedios en su profesión. Según Bosques Naturales, la compra media por cliente se sitúa en 4.500 euros, aunque los hay que poseen sólo un árbol y otros que tienen cientos. La mayoría repite y realiza una o dos compras por año.

Maderas Nobles de la Sierra del Segura es otra de las empresas que lleva años en el sector, con más de 30.000 nogales vendidos y plantados en la provincia de Albacete. Según su presidente, Juan Valero, se trata de un tipo de inversión que cada vez interesa más a las empresas. 'Estamos preparando el informe para tres cajas de ahorros y cinco empresas grandes para que adquieran un número importante de lotes, entre 300 y 1.200', anuncia Valero. En algún caso se trata de empresas que tienen los terrenos y quieren contratar a Maderas Nobles para que plante y cuide los árboles, pero sin tener la propiedad del suelo, como ocurre en sus fincas de Albacete.

Bosques Naturales tiene entre su amplia oferta de productos de inversión las plantaciones llave en mano, similares a las que está negociando Maderas Nobles con empresas y cajas de ahorros, y la creación de sociedades patrimoniales para una determinada plantación que funcionan como empresa independiente, que se venden enteras o por participaciones. Entre los clientes de Bosques Naturales se encuentran fondos de inversión, fondos de pensiones, compañías de seguros y gestoras de patrimonios.

Según fuentes del sector, hasta 11 empresas se están gestando o han empezado a trabajar en España en la plantación y comercialización de árboles. Un estudio reciente calcula que en España hay 280.000 potenciales compradores de este producto.

¿Qué pasa si mis árboles se queman o se mueren?

Es una de las preguntas más frecuentes por parte de los clientes. Según Bosques Naturales, es prácticamente imposible que un incendio afecte a las plantaciones, ya que están vigiladas, no hay sotobosque ni material seco susceptible de incendiarse, hay cinco metros de distancia entre árbol y árbol, y tiene riego por goteo y bocas contra incendios. En cuanto a las plagas, hay un control exhaustivo para evitarlas.

En cualquier caso, si el árbol se destruye, existe un seguro que cubre el coste de la inversión más una rentabilidad asegurada, según Javier Mollà, de la empresa Invermad.com, que comercializa árboles de Maderas Nobles. En el caso de esta empresa, se sustituye el árbol si es en los cuatro primeros años y, en los siguientes, el cliente percibe el total de su inversión más el IPC anual más el precio de la madera quemada, que también se vende en el mercado.

Los empresarios piden exenciones fiscales

La gran ventaja que tienen los planes de pensiones sobre la inversión en árboles es su beneficio fiscal inmediato en forma de desgravaciones en el IRPF de las aportaciones de cada año. Además, en el momento del rescate hay una reducción.

Las empresas que venden árboles quieren que el Gobierno introduzca ventajas fiscales para este tipo de inversión a largo plazo, que actualmente están sometidas al impuesto del 15% sobre las plusvalías, como cualquier bien inmueble. Las conversaciones con el Gobierno van en la línea de conseguir exenciones sobre las plusvalías cuando pasen 10 años y, por otro lado, conseguir subvenciones para una actividad tan necesaria como la plantación de árboles.