Cupo vasco

Vitoria descuenta otra vez a Hacienda 32,2 millones del cupo

La guerra por la financiación de la sanidad en el País Vasco tuvo ayer un nuevo capítulo que agrava las relaciones entre los Ejecutivos central y vasco.

La vicelendakari, Idoia Zenarruzabeitia, explicó que el Ejecutivo vasco ha vuelto a retener 32,2 millones del cupo que debe abonar al Estado, por entender que ese dinero le correspondía por la financiación sanitaria de 2001.

La respuesta del Ministerio de Hacienda no se hizo esperar. A media mañana, el ministro Cristóbal Montoro anunció que su departamento volverá a cobrarse el próximo mes de marzo los 32,2 millones que ha retenido por segunda vez el Gobierno vasco.

La pugna se inició en mayo, cuando el Ejecutivo de Vitoria dejó de pagar 32,2 millones del cupo al Estado por considerar que debía retener esta cantidad para financiar el Insalud.

En ese pago, Hacienda no se cobró el descuento, pero sí lo hizo en octubre, cuando aprovechó el pago al País Vasco del ajuste del IVA para descontar a su vez esa cantidad de 32,2 millones.

Pero esto no iba a quedar así. Ayer Hacienda ingresó al País Vasco el último pago de la liquidación por la recaudación del IVA e impuestos especiales, por importe de 316 millones, una vez más sin los 32,2 millones que le reclama el Gobierno central. Montoro anunció que su departamento se los volverá a cobrar en la liquidación del próximo mes de marzo.

'Debilidad política vasca'

Para el ministro de Hacienda este nuevo descuento obedece a la 'debilidad política' del Gobierno vasco, que tampoco le permitió sacar adelante el lunes los Presupuestos regionales. Por este motivo, continuó Montoro, el Ejecutivo vasco 'tiene que hacer ruido y hace sonar la carraca del enfrentamiento con el Gobierno de España'.

En este escenario de claro empeoramiento de las relaciones económicas entre Madrid y Vitoria, el presidente de la patronal vasca Confebask, Román Knörr, manifestó su 'hartazgo' de los políticos del País Vasco, a los que pide todos los años un mayor grado de entendimiento y una menor crispación, para que los enfrentamientos entre el Ejecutivo de Vitoria y la oposición no condicionen el desarrollo de la economía de Euskadi.

Knörr añadió que pese a la reiteración de la petición, 'nos hacen poco o nulo caso, pero seguiremos exigiendo la normalidad política. Parece que el mundo político va por un lado y el empresarial por otro'.

Este pasado lunes, la oposición rechazó en el Parlamento de Vitoria los Presupuestos para 2004 del Gobierno vasco, un hecho 'negativo' para Confebask porque dificulta la aplicación de recursos públicos al desarrollo de la comunidad autónoma, aunque el Ejecutivo del lendakari Juan José Ibarretxe podrá prorrogar las cuentas de 2003.

Pese a estos nubarrones, la Confebask se muestra optimista ante las perspectivas de la economía vasca para 2004, y vaticina un crecimiento del PIB del 2,8% y la creación de 17.000 nuevos empleos. Según sus cuentas, la economía vasca cerrará este año 2003 con una subida del 2,1%, informa Javier Vadillo.

Montoro también aprovechó su comparecencia ante los medios, en la que realizó un balance de su ministerio en la legislatura, para arremeter una vez más contra los Gobiernos autónomos que han manifestado su intención de crear sus propias agencias tributarias.

'Se trata de un debate bastante falso promovido por algún Gobierno para tapar sus balances de gobierno o las futuras incapacidades que apuntan otros', en clara referencia a los Ejecutivos andaluz y catalán, respectivamente.