CincoSentidos

Adiós a la mesa tradicional

Todavía ausente de los diccionarios gastronómicos, hace su aparición en París el fooding, una respuesta con sentimiento a la rigidez que, según sus creadores, impone hoy el arte culinario. Esta nueva visión, resultado de la fusión entre food y feeling, quiere crear un 'nuevo arte de comer'.

Poco importa que sea en un restaurante o en casa, si se pone imaginación e intuición. 'Las nuevas generaciones están cansadas de la reglamentación de la gastronomía actual. Nosotros preferimos la dimensión del placer', explica Alexandre Cammas, crítico gastronómico inventor del término. Este nuevo placer no pone nota a la atención del servicio o la sofisticación de los platos, criterios valorados por las guías tradicionales, sino a la distensión y la creatividad del lugar. 'No hay género menor o mayor en la restauración, si está bien hecho'.

Prueba de la imaginación que sus creadores valoran es el Fooding de Honor otorgado hace unos días al diseñador francés Philippe Stark, durante la Semana Fooding que se organiza cada temporada en París desde hace cinco años, y celebrado por primera vez de forma simultánea en París, Marsella y Roma.

'Es el primer diseñador que ha revolucionado el estilo de los restaurantes'.

En su quinta edición, se sacó a los grandes chefs de sus cocinas para servir sopas, desayunos y el vino seleccionado como mejor reserva del año en los mercados de la capital.

Para dejar constancia de sus gustos, la galería Fraîch'attitude expone en París hasta marzo la primera retrospectiva de Dorothée Selz, leyenda del Eat Art.

¿Moda o tendencia? La nueva visión ya ha cruzado la frontera a Londres o Nueva York, pero sus creadores quieren transmitirla de forma paulatina, para evitar que pierda su esencia. Bruselas será el próximo invitado, en una sexta edición que contará con picnics en los parques de la capital servidos por cinco grandes chefs de la ciudad belga.

En la quinta edición, los organizadores de la Semana Fooding de París pusieron a los grandes chefs a servir sopas en los mercados de la capital