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Los propósitos de cada enero

Quedan muy pocos días para el nuevo año. Llega el momento de hacer una reflexión sobre cómo nos ha ido, de lo que estamos satisfechos y, por contra, de lo que ansiamos cambiar.

Acerca de esto último, el inicio del año parece la fecha adecuada para poner en práctica todas aquellas cosas que tenemos pendientes desde hace tiempo y que nunca hemos conseguido llevar a término. 'Ocurre siempre a principios de año. Nos encontramos con la familia y esto hace que nos evaluemos, o bien, que nos evalúen', indica el psicólogo y sexólogo Esteban Cañamanes.

Este contacto familiar trae en algunos casos envidias, celos, rivalidades -si se está mejor o peor que los cuñados-, si se ha ligado o si se tiene mejor trabajo. 'De ahí, el deseo de hacer cambios'.

Muchos de los nuevos objetivos que se plantean tienen que ver con la falta de autoestima de las personas

Sin embargo, para Lorenzo Navarrete, decano del Colegio de Politólogos y Sociólogos de Madrid y catedrático de Sociología, la gran ruptura se produce después del verano. 'Es ahí donde comienza un nuevo ciclo tras las dos estaciones extremas -invierno y verano-. En septiembre, la gente vuelve con ganas de trabajar y de emprender cosas nuevas'.

Aun así, Navarrete resalta que el Año Nuevo es un momento de autocrítica, 'algo que hacemos en muy pocas ocasiones'. Muchos de estos nuevos propósitos tienen que ver con la falta de autoestima, según Cañamanes. 'Si no he adelgazado, si sigo sin pareja, si fumo, etc. Es la constatación de un fracaso'.

Un factor a destacar es el alto índice de abandonos que se producen en estos nuevos propósitos. Cañamanes los justifica por el hecho de que no se hace un análisis profundo de las auténticas razones psicológicas que motivan estos objetivos. 'Por ejemplo, no saco el carnet de conducir, porque eso significa independizarme de los padres, o si adelgazo, mi marido puede no encontrarme atractiva y dejarme por otra'.

A su juicio, esto hace que los propósitos sean cíclicos. Es decir, que se conviertan todos los años en asignaturas pendientes y que se intenten aprobar al inicio de cada año. En este punto, son las mujeres más que los hombres quienes se plantean nuevas metas. 'Aunque abandonan más, mientras que los hombres se proponen cosas en menor grado, pero con un porcentaje de éxito mayor', dice Cañamanes. Nada desdeñable es la influencia de los medios de comunicación en estos propósitos. 'Son un referente. La gente se mira en ellos cuando plantea sus metas', afirma Lorenzo Navarrete.

A vueltas con la puesta en forma

Los excesos navideños se pagan: kilos de más, michelines, carnes y músculos flácidos. Solución: deportes y retoques estéticos.

Mariano Mardomingo, propietario de Star Gym Santa Eugenia en Madrid, resalta que la gente que acude al gimnasio no sabe lo que quiere. 'En febrero se apunta mucha gente, pero lo hacen más por estética que por salud'.

En su opinión, la gente no es consciente de que esta actividad requiere esfuerzo y continuidad.'Falta crear el hábito para hacer deporte de manera continua. Las nuevas generaciones, en cambio, saben más'.

En cuanto a las dietas, Jaime Lerma, director médico de Corporación Dermoestética, indica que lo importante es que la gente se involucre en ellas. 'Así hay menos abandonos. Implica un cambio de actitud vital y de estilo de vida'. Respecto a las cirugías estéticas y liposucciones, España es el país de Europa donde más se hacen. 'Se ha democratizado mucho. El nivel es muy bueno'.

Idiomas, la frustración de una generación

Aprender idiomas es uno de los típicos propósitos que siempre está en cartera. Entre ellos, el inglés es el que se lleva la palma. Margaret Brown, directora de estudios de Eurolanguage Consultant, señala que el aluvión de particulares se nota en noviembre y no tanto en enero. Caso distinto es el de las empresas.

'æpermil;stas mandan a sus trabajadores en enero, cuando empieza el año fiscal. Pero el nuevo año no influye en esto de los idiomas'. Las mujeres son las que abandonan antes las clases frente a los hombres. Entre las razones está la falta de tiempo. 'También es cierto que si son principiantes tienen menos confianza y más frustración. No llegan a entender y comprender lo que hacen', para Brown.

Como males de los alumnos españoles, destaca la impuntualidad y la poca constancia. 'Empiezan con un nivel, dejan de venir, y cuando vuelven se les ha olvidado lo aprendido. No hay progresión en el trabajo. Al final, el aprendizaje se convierte en algo cíclico'.

Propuestas clásicas

Aprender inglés

Dejar de fumar

Adelgazar

Aprender a conducir

Ir al gimnasio o hacer ejercicio físico

Llevarse mejor con ... (familiares, amigos, compañeros)

Ascender en el trabajo

Aprender informática

Encontrar pareja

Mejorar el aspecto físico

Dedicar más tiempo a la familia y amigos y menos al trabajo

Utilizar el tiempo libre más racionalmente

Ahorrar

Hacer voluntariado