Comida rápida

Telepizza cierra sus negocios en México y Francia

La cadena de comida rápida Telepizza ha reconocido los errores estratégicos que ha tenido en México y Francia, dos mercados en los que apostó fuerte y con los que esperaba impulsar su presencia internacional.

El grupo 'no ha conseguido alcanzar las previsiones de viabilidad que para la continuidad de las operaciones se había fijado en los respectivos planes de negocio', y como consecuencia, ha decidido 'finalizar sus actividades en los dos países', según reconoce la propia compañía en un comunicado a la CNMV.

Esta decisión va acompañada de una provisión de 33 millones de euros, con cargo a los resultados de 2003, que servirán para liquidar los acuerdos de Telepizza con su socio en México, Grupo Campero, y con el masterfranquiciado de Francia, RM Master.

Con este cerrojazo, Telepizza liquida su mayor fuerza de ventas fuera de España, ya que en el mercado mexicano contaba con 84 establecimientos operativos (aunque a efectos legales eran 108, ya que había 24 que estaban cerrados, pero que no constaban como tal).

En Francia, donde ahora sólo hay 26 tiendas, el grupo ha dado su segundo giro estratégico. El primero lo dio cuando abandonó la gestión directa en este mercado dejándola en manos de un masterfranquiciado, es decir, un socio que explotaba en exclusiva la marca a cambio de unos cánones. La filial francesa tenía como principal activo una fábrica desde la que suministraba al masterfranquiciado, pero que también generaba pérdidas. En 2002, el resultado ordinario negativo se situó en 198.000 euros, y en 2001, en 4,5 millones.

La sangría mexicana

Pero el caso más sangrante es el de México, que ha lastrado los resultados del grupo en los últimos ejercicios. La filial americana acumulaba a finales de 2002 unas pérdidas de 15,53 millones.

Sólo en los nueve primeros meses de 2003 Telepizza ha provisionado 10,5 millones de euros por los malos resultados de su filial mexicana. A ello hay que añadir los 9,28 millones de provisiones realizados en 2002, una parte de los cuales fueron para bajas de activos.

En realidad, la política de dotar los cierres de sus filiales ya tiene tradición en Telepizza, ya que en 2001 se provisionaron 19,22 millones para tres conceptos: el abandono de Reino Unido y Marruecos por falta de rentabilidad, y para autocartera.

La compañía deja entrever una caída del Ebitda

Tras el abandono de sus negocios en México y Francia, Telepizza asegura que ha 'conseguido reducir su endeudamiento desde 132 millones de euros (al cierre del ejercicio 2000) hasta 102 millones de euros (previsión para el cierre de 2003), es decir, una reducción del 26% de su deuda'. La compañía también señala que esos 102 millones representan 'dos veces el Ebitda generado durante el ejercicio que finaliza', lo que supone unos 51 millones de euros previstos para 2003.

Esto significa una disminución importante en el Ebitda de este año respecto al de 2002 (cuando se lograron 55,12 millones de euros), pero, sobre todo, representa un cambio de tendencia en esta variable, la más aireada por la compañía para explicar sus resultados. En 2001, el Ebitda fue de 53,16 millones de euros, y el año precedente, de 51,77 millones. Telepizza ya aventura que la liquidación de México y Francia 'redundará en una significativa mejora de sus resultados en los próximos ejercicios, pero omitiéndole concentrar los esfuerzos de gestión y sus inversiones', en aquellos mercados con potencial de crecimiento, como Portugal, Polonia, Chile y Centroamérica, donde continuará con el grupo Campero.

Las cifras

711 establecimientos están implantados en Polonia, que ahora queda como el principal mercado exterior. En Portugal hay 64 puntos de venta y en Chile, 29.

86 tiendas tiene Telepizza tras el abandono de México y Francia. De ellas, 532 están ubicadas en España y 179 en el extranjero.

44% de los centros son explotados directamente por la cadena; el resto son franquicias, una fórmula que tiende a aumentar.