REPORTAJE

Números que cambian vidas

Sorteo de Navidad La mayoría de los agraciados con el Gordo de 2002 han comprado vivienda y coche. Casi todos siguen trabajando o han puesto negocios

Fueron tocados con el dedo de la fortuna. Son el ejemplo de que, a veces, los sueños se hacen realidad. Un año después cuentan cómo una caprichosa combinación de números les ha cambiado la vida. Son los protagonistas del Gordo del año pasado, el 8.103.

'No se lo había dicho a nadie, pero el capricho personal que me di con los 1,2 millones de euros del Gordo fue comprarme un transistor de 15 euros. Aunque también obtuve dos grandes satisfacciones personales: hacer frente a los créditos que la cofradía había contraído para financiar la restauración de la iglesia de San Francisco y resolver algunas situaciones de gente necesitada'.

Quien habla así es Félix Herce, presidente de la Cofradía de la Santa Vera Cruz, una institución que agrupa a 1.600 vecinos de Calahorra, una población de 23.000 habitantes, la segunda más importante de La Rioja.

A los miembros de la directiva de la cofradía, la confesión de su presidente, Félix, les provoca sonoras carcajadas. 'La verdad es que te pasaste de generoso', apostilla el vicepresidente, Guillermo Álvarez.

El año pasado, a Félix Herce se le ocurrió una idea para aligerar la deuda contraída con el banco para restaurar la iglesia de San Francisco. Cargarse con 12.000 euros de Lotería de Navidad, para distribuirla en participaciones de tres euros, de los que 50 céntimos serían de donativo para la cofradía. æpermil;l solo se comprometió a vender un millón y el resto se lo dejó a sus compañeros.

Luego, la aparición de vendedores voluntarios suavizó el problema de la colocación de boletos. Pero a unos no les gustaba el boleto por bajo (8.103) y a otros incluso les parecía excesivo el recargo establecido por la cofradía.

'Empezamos la venta en septiembre, con motivo del Congreso Nacional de Cofradías, que se celebró en Calahorra (recuerda Félix). Pero, a pesar de disponer de cuatro meses, la venta fue muy dura. Algunos se hacían los despistados, hasta creo que algunos se cambiaban de acera para evitar encontrarse con el vendedor de lotería de la cofradía, porque la verdad es que fuimos muy pesados'.

'Aparentemente, en el pueblo no ha cambiado nada después del Gordo, aunque el dinero representa el presupuesto municipal de varios años', dice el alcalde, Javier Pagola. 'La verdad es que el Gordo estuvo muy repartido, con cerca de 2.000 personas agraciadas, a una media de 24.000 euros'. El alcalde señala que 'el grueso del dinero se ha ido hacia la compra de viviendas, meterse en un piso un poco mejor o cambiar de coche. En los bancos me han dicho que se ha adelantado el pago de bastantes hipotecas y el importe de otras ha sido ampliado considerablemente. Luego, las tiendas de electrodomésticos notaron mucho el impacto inicial del premio, sobre todo en las ventas de DVD, televisores y objetos sofisticados o de calidad elevada. Calahorra ha sido de siempre una población de buen nivel económico y este dinero lo ha subido un poco más'.

Félix Herce apenas ha cambiado. 'Sigo madrugando para ir a trabajar a mi panadería. También he aconsejado a mis amigos afortunados que procurasen no hacer alardes, porque eso podía molestar a quienes despreciaron la suerte, que es muy caprichosa'. Valeriano Antoñanzas, tesorero de la cofradía, se compró 'un televisor de gran pantalla, que era un capricho que tenía desde que salieron al mercado'.

'El dinero que tocó en el pueblo representa el presupuesto de varios años', dice el alcalde

José Ibáñez, concejal de Cultura, subraya que 'el grueso del dinero se ha ido a mejorar el día el día, impulsar los pequeños negocios, conseguir una vivienda más amplia o más agradable. æpermil;sta es una población donde predomina la clase media y todos sabemos adónde suele ir el dinero en estos casos porque la mayoría pertenecemos a ella. Aquí, el arreglo de la cocina, los baños o el acondicionamiento de una bajera para montar un pequeño negocio han sido objetivos muy generalizados'.

A diferencia de lo que ocurrió el año pasado, la Cofradía de la Santa Vera Cruz ha vendido en horas todas las participaciones del número 83.300, que es el que juega este año. Ni con recomendación del Altísimo se puede conseguir un boleto desde hace semanas.

Pero hay muchas anécdotas:

- El Gordo del año pasado hizo que adelantaran su fecha 10 bodas. También se cancelaron y ampliaron bastantes hipotecas. El precio de los pisos se ha ampliado un 10% sobre la media.

- Javier Pagola, alcalde de Calahorra, invirtió el dinero en cancelar la hipoteca que tenía pendiente, además de adelantar el regalo de un coche para su hija. Félix Herce, presidente de la cofradía y acérrimo defensor de la familia, repartió el premio con sus hermanos, a 300.00 euros por cabeza.

- José Ibáñez cuenta que una vecina de Calahorra, apenada por el hecho de que veía siempre un taco de boletos completo sobre el mostrador de la tienda que frecuentaba cogía todos los días una participación 'para ver si se vende de una vez'. La verdad es que no sabía que el taco se reponía todos los días. Esa argucia para incrementar las ventas le ha supuesto un regalo cercano a los 80 millones de las antiguas pesetas.

A un año de la celebración del sorteo todavía quedan por cobrar 17 participaciones. O sus poseedores tienen la mente muy olvidadiza o les sobra el dinero.

- La campaña mayor del templo de San Francisco llevará un nombre muy gráfico: La Lotería. El Gordo también posibilitará que Calahorra cuente con un Museo de Pasos, que, según Félix Herce, 'será una maravilla'.

Vélez-Rubio

La suerte también se coló en Andalucía y los millones llovieron en la localidad almeriense de Vélez-Rubio. Cuando se les pregunta, la mayoría todavía habla de su premio en antiguas pesetas.

Diego García Tudela era presidente del club de fútbol de la localidad. Sus 193 socios ganaron un buen pico y acordaron en asamblea destinar parte, unos 6.000 euros por socio, a crear una fundación social para promover el deporte. 'Estamos mucho más desahogados y si los chicos (jugadores) se tienen que trasladar no andamos tan apretados de presupuesto', dice el entrenador actual. 'Queremos arreglar el campo y poner césped artificial'. Pero, al margen de la fundación, la mayoría ha invertido el dinero en negocios particulares.

Al mismo Diego le tocaron 397.000 euros, destinados a ampliar su negocio de patatas fritas. Patatas la Velezana. 'Me traslado a un polígono industrial para aumentar la producción', explica. Juan Miguel Merlos, otro de los afortunados, asegura que 'la mayoría se ha comprado segunda vivienda o ha pagado sus hipotecas. Además, en el pueblo se ven muchos coches nuevos de gama alta'. Y apostilla, 'en general nos hemos vuelto más consumistas y no miramos tanto la peseta. En vez de comprarme un pantalón de 2.000 pesetas ahora me lo compro de 3.000', asegura.

Desde Vélez varios décimos del Gordo llegaron también a la misma ciudad de Almería, donde se repartieron en el bar El Buen Saber. Un año después, la dueña, Encarnación López, trabaja sin parar y reconoce que no se ha cogido ni un sólo día de descanso. 'Me ha cambiado la vida, pero para trabajar más'. Pero no lo dice con pesadumbre. Reconoce que le encanta 'el negocio de la hostelería' y por eso destinó casi todo el premio en ampliar su local, un establecimiento que abre todos los días del año 'porque atendemos a los del 061, y ellos nunca tienen vacaciones'.

El destino del premio

Caprichos

Comprarse una segunda residencia o un coche nuevo.

Trabajo

Muchos de los afortunados mantienen que el premio les ha servido para trabajar más. Han puesto negocios particulares o ampliado los que ya tenían.