Normativa

El Gobierno impulsa el negocio de préstamo de valores en España

La actividad de préstamo de valores en España recibirá un notable impulso con la aprobación de la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos, que aclara el tratamiento fiscal de este tipo de operaciones.

La última oleada de medidas legislativas sobre el mercado de valores dará vida al negocio del préstamo de valores, actividad que hasta el momento ha tenido poco movimiento en España y que las entidades locales realizan principalmente en Londres. La Ley de Acompañamiento de los Presupuestos establece que los préstamos de valores serán tratados como un crédito -cesión a terceros de capitales propios- y no como una compra y una posterior venta que altera el patrimonio. Hasta el momento no había una legislación clara sobre el tema.

'Es una medida muy importante, muy positiva y largamente esperada', señala Álvaro Camuñas, codirector general de BNP Paribas Securities Services. 'Permitirá que las entidades financieras desarrollen un nuevo producto y los tenedores de acciones podrán aumentar su rentabilidad prestando los valores'.

El mercado espera, no obstante, que el reglamento de fondos establezca las condiciones bajo las que los fondos de inversión o pensiones pueden prestar acciones, algo esencial para este mercado dado que son los mayores tenedores de títulos. 'El acceso de los fondos al préstamo es básico porque pueden dar liquidez al negocio y animar a participar a otros intermediarios que pueden hacerlo', explica Álvaro Drake, director de tesorería de Bancoval, entidad líder en el préstamo de valores que se hace actualmente en España. 'Con este negocio pasará como con los derivados, que hace 11 años eran una industria dormida en España, pero fuerte en Europa hasta que aquí dimos el salto'.

La mayor parte de los miembros del mercado confía en que el reglamento de fondos regule estas operaciones que, de hecho, están permitidas según la Ley Financiera. El reglamento definirá cómo se deben hacer estos préstamos.

Según Ángel Martínez Aldama, director general de Inverco, 'permitir que los fondos presten valores es una manera de optimizar los resultados de la cartera con una remuneración adicional que puede ir al partícipe'. Los fondos con paquetes de acciones con vocación de estabilidad pueden, en lugar de tener las acciones inmovilizadas, prestarlas y obtener los intereses.

cómo funciona Un negocio para apostar a la baja

P¿Qué es el préstamo de valores?

REs un mecanismo mediante el que un inversor cede temporalmente a otro un paquete de acciones a cambio de un interés. Cuando vence el préstamo, el prestatario debe devolver las acciones, pero mientras tanto puede operar con ellas.

P¿Para qué sirve?

RSe toman valores prestados para especular o para arbitrar. Cuando un gran inversor prevé que un valor baje, pide prestadas acciones y las vende. Antes de que finalice el préstamo, las vuelve a comprar para devolverlas y, si ha acertado y las acciones han bajado, las adquirirá más baratas y se embolsará la diferencia. Por otra parte, si una empresa va a protagonizar una fusión con otra y la relación entre las cotizaciones no es idéntica a la ecuación de canje, un inversor que se dedique al arbitraje puede pedir prestadas las acciones de una de las compañías, la que cotice más barata, para aprovechar la brecha entre ambas cotizaciones y embolsarse la diferencia.

P¿Cómo se hace?

RHay dos tipos, el préstamo centralizado y el bilateral. El centralizado se hace a través de Iberclear, y en él un inversor pide valores prestados que Iberclear toma de aquellos intermediarios que los han puesto a disposición. El bilateral es un préstamo entre dos entidades. Es este tipo de préstamo el que mueve más dinero y el que se puede desarrollar en España gracias a los últimos cambios de la normativa del mercado que aclaran la fiscalidad y permiten participar a los fondos.

P¿Hay otros mecanismos para hacer lo mismo?

REn otros países funcionan las ventas cortas, que consisten en vender valores que no se tienen y recomprarlos antes de que la operación se liquide tres días después de la compraventa. En España no es posible porque, cuando se venden acciones, hay que especificar de qué acciones se trata y a cada título se le asigna un código cuando se compra. Algunos inversores, con todo, pueden operar de esta forma recomprando antes de que acabe la sesión.