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El reto de conducir con mal tiempo

Numerosos españoles volverán en estos días a las carreteras. En unos casos para viajes largos, en otros, no tan largos. Unos y otros tienen sus riesgos, sobre todo en unas fechas en que la lluvia, el hielo, la nieve o la niebla están presentes con mucha frecuencia. El pasado puente de la Constitución, uno de los más dramáticos de los últimos años, pesa sobre muchos conductores, pero no sobre todos.

Una vez más, la Dirección General de Tráfico y los medios de comunicación recuerdan consignas que pueden salvar vidas. Ante todo, prudencia, y cumplir las normas de la circulación, especialmente el límite de velocidad. Y parece que no está de más repasar el código, pues según una encuesta de Línea Directa Aseguradora, casi la mitad de los conductores españoles desconoce el nuevo Reglamento de Seguridad Vial. Y no sólo el código. En la escuela de conducción de Race enseñan cómo combatir los errores y los tópicos más frecuentes de los conductores.

Actitud al volante

Hay que ser consciente de que el estado anímico influye en la forma de conducir. No es bueno sentarse al volante enfadados o eufóricos, pues se merma la concentración. El reto es saber anticiparse a cualquier percance; para ello, los retrovisores son los mejores aliados.

Causas de accidentes

La primera, la distracción, que nada tiene que ver con las habilidades del conductor. La segunda, la pérdida del control y la velocidad inadecuada (que no significa ni mucha ni poca) y, por último, invasión del carril contrario.

Adelantamientos

El secreto es limitar al máximo el uso del otro carril. Es frecuente ver coches pegados al camión intentando adelantar. Jorge Osset, encargado del curso de Race, insiste en que la gente adelanta mal. El secreto: coger carrerilla. No se olvide de que a 130 km, en un segundo se recorre el espacio de 10 coches o dos camiones. Si hay que abortar la maniobra, se vuelve a dejar distancia y se toma nuevamente carrerilla.

Frenadas

En el curso se aprecia la ventaja del ABS cuando evita el bloqueo de los frenos. Si su coche tiene el sistema y se cruza con un peligro, no dude en pisar a fondo.

Curvas

Trácelas lo más rectas posible, lo que precisa abrirse al máximo. Eso sí, sin invadir el carril contrario. Evite frenar, aunque no dude en hacerlo si se ve en peligro.

Sentarse correctamente

Calcule la distancia con el embrague. Las manos sobre el volante, a la altura del corazón; nunca se agarra con la mano por dentro o con las palmas. La mano derecha, nunca en la palanca de cambios y el codo no se apoya en la ventanilla.

El sueño mata

Recuerde, nadie domina el cansancio. Repose, aunque esté a 20 km de su destino.

Información Tráfico

Teléfono 900 123 505

Teléfono móvil

Moviestar en ruta 505 WAP www.dgt.es/index.wml

Internet www.dgt.es

Vía Digital: Canal Tráfico Activo.

Teletexto

TVE. En la página 600 y siguientes.

Telecinco. En la página 504 y siguientes.

Consejos. El coche en condiciones adversas

Nieve

Utilice las cadenas, no salga sin móvil y con el depósito lleno. Las cadenas se instalan en las ruedas motrices. Si no dispone de cadenas, reduzca la presión de las ruedas, pero no se le olvide volver a inflarlas cuando no haya nieve. Cuidado con los bajos del coche, puede haber irregularidades o piedras ocultas por la nieve. Si no puede continuar la marcha, llame a los servicios de emergencia y mantenga la calefacción encendida. No pare en zonas por donde van a pasar los quitanieves o servicios de emergencia.

Lluvia

Cuidado con el acquaplaning. El exceso de agua, la falta de drenaje de la vía y el exceso de velocidad pueden provocar acquaplaning (pérdida de control y tracción del coche). Levante el pie del acelerador suavemente, no frene con el pedal y mantenga firme el volante. Los cristales se desempañan con ventilación interna (el aire acondicionado frío es inmediato). No circule pegado al de delante para evitar el efecto spray (lluvia fina y sucia); si no es así, ponga el parabrisas al máximo. Revise las escobillas.

Niebla

La regla de las tres V. Velocidad (v), visibilidad (v) y vehículo delantero (v). Encienda los antiniebla delanteros y traseros, pero desconéctelos cuando se disipe este fenómeno atmosférico. No sólo se produce la pérdida de visibilidad, también se humedece el firme. Reduzca la velocidad, ya que se pueden producir situaciones inesperadas y aumente la distancia de seguridad. Compruebe el funcionamiento de sus limpiaparabrisas, no frene bruscamente, evite los adelantamientos y circule por la derecha en autovías.

Hielo

Sobre todo, no frene. Especialmente si su vehículo no dispone de sistema antibloqueo de frenos (ABS). Conduzca con suavidad, ya que se puede producir un sobreviraje (bloqueo de las ruedas traseras) o subviraje (deslizan las ruedas delanteras y gira menos de lo esperado). En caso de subviraje, levante el pie del acelerador y en sobreviraje, cuando se produce un trompo, nunca frene, realice un contravolante, acelere con suavidad y enderece. Pero es una maniobra muy, muy difícil de realizar.

Con menos luz

Ver y ser visto. Regla de oro en todas las estaciones, cuando más con los días tan cortos. Si se circula en la puesta del sol o se aprecia una disminución de luz deben encenderse las luces. La velocidad debe disminuirse un 20% sobre la permitida y si llueve o hay barro, un 50%. El vehículo debe permanecer bien aireado y es bueno escuchar la radio o música para mantenerse despierto. Detenerse cada dos horas o siempre que se observe fatiga o somnolencia, haciendo ejercicios de respiración o andar.

Prevenciones antes de salir a la carretera

Poner el vehículo a punto es fundamental en un viaje en estas fechas, según la Dirección General de Tráfico.

Se trata de revisar el buen estado mecánico y especialmente los frenos.

Comprobar las escobillas y limpiaparabrisas (se han podido estropear con las altas temperaturas del verano) y la luneta térmica.

El alumbrado del vehículo, antiniebla y sus reglajes.

Niveles de líquido de frenos, de aceite y de limpiaparabrisas.

Limpiar el vehículo, cristales, faros, antiniebla, pilotos, retrovisores y elementos reflectantes para ver y ser vistos.

Comprobar la presión, dibujo y ranuras (mínimo de 1,6 milímetros) de los neumáticos.

Llevar los recambios necesarios: rueda de repuesto con la presión adecuada, juego de luces y triángulos de avería.