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El negocio, distorsionado por las aplicaciones

Todos los años sucede lo mismo con mayor o menor intensidad. La recta final se caracteriza en Bolsa por el cúmulo de operaciones fuera del circuito normal de cotización, que, sin embargo, suman puntos de negocio al final del día. O lo que es lo mismo, las cifras de actividad de cierre no se corresponden al trasiego normal de operaciones, porque está distorsionado por la suma de aplicaciones y operaciones especiales a través del mercado de bloques.

La evidencia de este fenómeno, en el que se acumulan situaciones fiscales (generalmente con el ánimo de compensar minusvalías en la cuantía y desarrollo que permite la legislación vigente) y contables (intercambio de posiciones entre fondos de un mismo grupo financiero o privado), se dio el lunes con volumen histórico de la Bolsa. El mercado continuo hizo esa jornada operaciones por valor de 4.728 millones de euros. El dato fue el más alto de la historia de la Bolsa española, pero estuvo distorsionado por los 2.848 millones que se movieron en el mercado de bloques. En concreto, una aplicación sobre Carrefour, que movió por sí sola 1.637,02 millones.

La secuencia se ha repetido en los días siguientes. Ayer el mercado continuo sumó operaciones por valor de 1.996,76 millones de euros. De esta cantidad, 258 millones correspondieron a operaciones especiales. Destacaron BBVA (30,50 millones), Endesa (82,27 millones) y ACS (37,82 millones).

Atentos a

El maquillaje es una técnica que en Bolsa consiste en inflar de manera artificial los precios de cierre de un valor con fines contables o fiscales. La recta final del año es la idónea para que se produzcan este tipo de situaciones desde siempre.