Moda

El primer ejecutivo de Versace dimite por disputas con los dueños

La dimisión del consejero delegado de la firma italiana se produce tras meses de discrepancias con los propietarios, Donatella y Santo Versace. Cacciatori diseñó en mayo un plan de reestructuración para intentar sacar a la compañía de los números rojos y en septiembre fue nombrado primer ejecutivo para llevarlo a cabo, pero los continuos enfrentamientos han propiciado su marcha.

Versace perdió el año pasado casi seis millones de euros, con un descenso del 5,3% en las ventas, hasta 483 millones. Los apuros financieros no acaban ahí. La empresa, que comercializa sus artículos bajo las marcas Gianni Versace y Versus, busca fondos para hacer pago el próximo mes de julio al vencimiento de una deuda de 100 millones de euros.

La salida de Cacciatori no es la primera que se produce este año. Giovanni Galbiati, director general de Versace, dejó la empresa en marzo. El director financiero Daniele Ballestrazzi relevará de forma provisional al consejero delegado.

Cacciatori fundó A&G Management, una consultora que aconseja a las empresas sobre planes de reestructuración. Sus servicios fueron contratados por Santo y Donatella Versace, hermanos del fallecido Gianni, que murió asesinado en Miami hace seis años. Santo controla un 30% de la empresa; Donatella tiene un 20% y la hija de ésta, Allegra, de 17 años, tiene el resto de las acciones bajo la supervisión del juzgado de menores de Milán.

'La compañía agradece a Fabio su esfuerzo y compromiso en los últimos nueve meses', afirman Donatella y Santo en un comunicado. 'Esperamos implementar la siguiente fase del proceso de reestructuración', añaden.

Versace pretende reducir costes e incrementar ingresos para superar la crisis que vive la industria del lujo. LVMH, una de las primeras empresas del sector, ha previsto que las ventas repuntarán en el cuarto trimestre del ejercicio. 'No basta con tener una buena marca, hay que gestionarla adecuadamente', afirma Scilla Huang Sun, analista de Clariden Bank.

Además, la empresa italiana se está planteando diferentes modos de obtener fondos con su sede en la Via Gesu, de Milán. Una de las opciones que se manejan es vender el edificio para posteriormente alquilarlo, según un portavoz de la empresa. MF, un diario económico local, ha estimado que esta propiedad está valorada en unos 55 millones de euros.

Las cifras

100 millones de euros deberá desembolsar el grupo de lujo en julio, cuando venza una emisión de bonos.

120 tiendas en propiedad directa tiene Versace, incluida la emblemática de la Quinta Avenida de Nueva York. Tiene otras 89 en franquicia.

5,3% fue el descenso que sufrieron las ventas de Versace el año pasado, hasta alcanzar 483 millones de euros.