Turismo

La nueva dirección de Thomas Cook toma otro rumbo para evitar pérdidas

Con la nueva dirección, la empresa pretende corregir los errores que le llevaron a unas pérdidas de 231 millones de euros en los nueve primeros meses del ejercicio y de 300 millones de euros, que son los previstos para el cierre del año fiscal, finalizado el 31 de octubre. Estos malos resultados forzaron la salida de su anterior presidente y de otros directivos de la compañía.

La nueva presidencia pretende evitar nuevas pérdidas en el futuro, por lo que que cambiará su política comercial. El responsable de reservas del grupo, Lothar Buss, explicó que 'el cliente pide cada vez más viajes personalizados y que será conveniente flexibilizar los paquetes turísticos que ahora vende'.

Otra de las asignaturas pendientes del grupo turístico es su negocio aéreo. La empresa, que trae cuatro millones de turistas a España al año, intentará cambiar su estrategia con su aerolínea Thomas Cook (antes Condor). Para ello ampliará hasta un 28% el número de vuelos de Alemania y Reino Unido hacia España. Abrirá nuevas rutas hacia Valencia y ampliará su actividad hacia otros puntos de la costa.

'Se trata de potenciar los vuelos individuales (seat only), que ahora sólo representan el 22%', en opinión de sus responsables de marketing.

Beeser cuenta con el respaldo de los dos accionistas del grupo, Deutsche Lufthansa y KarstadtQuelle y será formalmente nombrado el jueves próximo.