Comercio exterior

El déficit por cuenta corriente aumentó un 62,4% hasta septiembre

El déficit acumulado de la balanza por cuenta corriente entre enero y septiembre se elevó a 15.017,7 millones de euros, lo que supone un incremento del 62,4% respecto a los 9.246,6 millones acumulados en el mismo período de 2002, según ha informado hoy el Banco de España.

La evolución del saldo de la balanza por cuenta corriente se explica, en su mayor parte, por el aumento del déficit de comercial y, en menor medida, por el deterioro del saldo de las balanzas de transferencias corrientes y de rentas, manteniéndose la balanza de servicios como la única partida cuyo saldo mostró una evolución favorable en el período.

En concreto, el déficit de la balanza comercial se situó en 27.502,3 millones de euros hasta septiembre, superando ampliamente el déficit de 23.366,7 millones, de igual período del año anterior. Las exportaciones de mercancías aumentaron un 6,2% en tasa interanual, mientras que las importaciones crecieron un 8,4%.

En los servicios, el superávit acumulado hasta septiembre ascendió ligeramente hasta 20.973,0 millones de euros. El superávit de la rúbrica de turismo y viajes creció un 4,5% interanual entre enero y septiembre, hasta situarse en 22.740,3 millones de euros. Los otros servicios redujeron su déficit acumulado hasta 1.445,4 millones, desde los 1.602,4 millones de igual período de 2002. La balanza de rentas contribuyó a incrementar el déficit corriente, al acumular hasta septiembre un saldo deficitario de 9.313,2 millones de euros, superior al déficit de 8.953,7 millones contabilizado en igual período de 2002.

Por el contrario, el superávit acumulado de la balanza de transferencias se contrajo sensiblemente hasta situarse en 824,9 millones de euros, desde los 2.906,4 millones de superávit contabilizados en igual período del año anterior. La cuenta de capital acumuló entre enero y septiembre un saldo positivo de 5.508,9 millones de euros, lo que supone un ligero retroceso con respecto al superávit de 5.883,9 millones contabilizado en el mismo período de 2002. Esta evolución se produjo como consecuencia del descenso de las transferencias de capital procedentes de la UE.