Ibex 35

Batalla incruenta entre alcistas y bajistas en el cierre del año

Mucho ruido para nueces tan escasas. Desde la segunda mitad de noviembre se han intensificado los alegatos bajistas. Muchos telepredicadores se han azotado la espalda, en un acto de penitencia, de mortificación piadosa. Algo así como querer ganar el cielo con rogativas y llantos. Los alcistas, mientras tanto, han copado la situación sin prestar atención a la algarabía de los primeros. Las Bolsas, así, han vuelto a marcar máximos cogidos con alfileres y desprecio a los bajistas.

No es la primera vez en la historia de los diferentes ciclos bursátiles que los índices se abotargan, que al decir médico es algo parecido a una hinchazón artificial que provoca en el enfermo un estado de especial confusión anímica. No es la primera vez que los índices consumen esfuerzos en navegar sin rumbo para volver al punto de retorno con el paso del tiempo.

La evolución del principal índice del mercado es clara en este sentido al marcar una pronunciada tendencia alcista de marzo a junio para desarrollar desde entonces movimientos de ida y vuelta poco pronunciados, aunque con envites sucesivos al alza. O lo que es lo mismo, el Ibex está poco más de un 3% por encima de los máximos de julio.

Cinco meses después, los índices muestran serias resistencias al alza y, también, notables soportes a la baja. En este periodo alcistas y bajistas se han lanzado acusaciones duras, pero sin que la sangre haya corrido. Es una particular guerra incruenta, porque el negocio ha disminuido. El debate se libra en los cenáculos, no en las salas de contratación. Por eso es muy difícil que el mercado consiga la energía suficiente para subir jocoso o la presión cierta, la del papel, para bajar.

Dicen los bajistas que la situación, lejos de haber mejorado, ha empeorado, principalmente por un déficit estadounidense exagerado que tumba los mercados de cambio. Los alcistas apuestan por el crecimiento sostenido y la paulatina corrección de los desequilibrios. Bolsas y crecimiento van de la mano.

La deflación no está de moda

El comunicado de la Fed en su reunión del martes ha sido analizado renglón a renglón, palabra a palabra, por las principales firmas de Bolsa. Algo así como mirar en los posos del café con ánimo de adivinar el futuro. Hay consenso entre los expertos en que el consejo de la Reserva Federal de Estados Unidos percibe que los riesgos al alza y a la baja para la consecución de un crecimiento sostenible para los próximos trimestres son los mismos que en la reunión anterior. Lo resaltado ahora es que la probabilidad de una caída indeseada de la inflación ha disminuido en los últimos meses y ahora parece casi idéntica a la de un incremento de la inflación. Sin embargo, dado que la inflación se sitúa en niveles bastante reducidos y dada la capacidad productiva ociosa existente, los expertos de la Reserva Federal consideran que la política monetaria acomodaticia puede mantenerse durante un periodo de tiempo considerable.