Washington estudia subir las sanciones por dumping a las siderúrgicas
Una semana después de haber levantado los aranceles a la importación de acero, la Administración estadounidense estudia subir el baremo para considerar que las ventas a EE UU son objeto de dumping. Esta propuesta, que ya el presidente Bill Clinton desestimó pese a la presión de la industria, se empezó a manejar cuando comenzó la presión internacional a través de la OMC contra los aranceles impuestos por George Bush.
El plan está levantando de nuevo las protestas de los países ya opuestos a los aranceles que ven esta nueva estrategia como una continuación de facto de éstos.
El estudio de esta medida la hacen los mismos responsables de comercio que la semana pasada se hacían eco de la tesis de la Casa Blanca para fundamentar la retirada de los aranceles. La tesis era que los aranceles habían rendido su fruto y no había existido presión por las sanciones internacionales.
El proteccionismo, que el consenso de los analistas creen que tiene sus raíces en la relación entre la destrucción de empleo y las elecciones de 2004, encontró ayer en el presidente de la Reserva un enemigo. En un discurso en Dallas, Alan Greenspan dijo ver cómo 'desorientados por la rápida competencia, algunos en nuestro sociedad miran con nostalgia los tiempos en los que las tarifas se percibían como seguros de empleo e importaciones'.
El discurso estaba lleno de reproches a la política comercial de EE UU, especialmente con China. Según Greenspan, pocos o ningún empleo se crearán si, como se pide desde la Casa Blanca, China deja flotar libremente el yuan. Greenspan advirtió que China tendrá que poner fin a la compra de deuda americana, que alivia el déficit por cuenta corriente de este país, para evitar un sobrecalentamiento de su economía.