Divisas

Los expertos creen que el dólar tiene recorrido a la baja

Ayer el euro cedió posiciones frente al dólar tras varios días de máximos. La intervención de las autoridades japonesas para controlar el alza del yen benefició la divisa estadounidense, que subió frente a la nipona y la europea. El euro cotiza a 1,2214 dólares y cada dólar vale 108 yenes.

El número de expertos que ve posible un euro en la zona de los 1,45 o 1,5 dólares ha aumentado en las últimas semanas, de la mano de la cotización de la divisa. Es un escenario que nadie se atreve a descartar del todo. ¿Qué ocurriría en este caso?

'El BCE está a favor de un euro fuerte, y Trichet mantuvo esta política en el Banco de Francia. Puede cotizar a 1,45 sin que la economía europea lo note realmente. Empresas concretas como BMW o Mercedes sufrirán pero, a nivel agregado, ello se compensa con el abaratamiento de importaciones. Quita inflación y retrasa la perspectiva de alza de tipos', explica Carlos de las Morenas, especialista en divisas de BNP Paribas.

'El dólar tiene margen para bajar más, pero a partir de 1,3 intentarán frenarlo'

'De momento lo vemos a 1,25', señala Arlo Carrió, de Sabadell Banca Privada. 'Por fundamentos económicos tiene margen para entrar en caída libre, pero probablemente se lo impidan y, si supera el 1,25 o 1,3 se empezarán a oír comentarios de responsables monetarios o rumores de intervención. En todo caso, la flexibilización del tipo de cambio del yen permite que el euro suba más sin dañar a los exportadores, porque los productos japoneses también se encarecen'.

Morgan Stanley considera que un euro a 1,45 dólares quitaría al PIB europeo medio punto de crecimiento, aunque ve poco verosímil que el BCE permita estos niveles.

Antonio Villarroya, de Merrill Lynch, quita hierro a la caída del dólar: 'A 1,25 la depreciación del dólar viene bien tanto a EE UU como a Europa, que depende de la recuperación de Estados Unidos. El mercado puede sobrerreacionar, pero un alza a 1,5 no vendría tan bien. Ahora bien, no es descartable que el mercado sobrerreaccione'.

Todos los expertos, en todo caso, señalan que el tipo de cambio dólar-euro es parte del reajuste de las economías, y que no es un juego de suma cero en el que unos se benefician de otros. Estados Unidos tiene que purgar sus déficit comercial y presupuestario y hacer su economía un poco más inflacionista para alimentar la recuperación. Aunque Europa y Asia miren con recelo la pérdida de competitividad de las empresas exportadoras, necesitan que Estados Unidos crezca para apuntarse a la recuperación.

Las divisas, pieza clave del equilibrio global

1 La recuperación. Como señala Carlos de las Morenas, de BNP Paribas, si el dólar cae el 10% las exportaciones europeas bajan el 5%. Pero si el comercio mundial crece el 10%, las exportaciones crecen el 7%. La prioridad de Europa, y de todo el mundo, es la recuperación económica que debería liderar EE UU, no el tipo de cambio.

2 Déficit de EE UU. El déficit comercial de Estados Unidos ronda el 5,5%. Cada día deben entrar 1.500 millones de dólares en el país para compensarlo. 'El vecino no te financia eternamente', comenta el catedrático Santiago Niño, aunque otros expertos creen que con una bajada del déficit al 2% se corregiría este desequilibrio.

3 Flujos de capital. En septiembre las compras de dólares desde Asia cayeron, y ello hizo temer un desplome de la divisa dólar. China, Japón y Corea son los mayores compradores de bonos de EE UU y, por tanto, de dólares. Algunos expertos señalan que dejaron de comprar por el aumento de valor de sus reservas en moneda local.

4 Las elecciones. Es otro factor más en contra del dólar. En un año electoral como 2004 la divisa no sube, pues el presidente en el cargo (Bush) suele tirar de chequera para asegurarse la victoria electoral, y este aumento del déficit no es bueno para la divisa. El año que viene el déficit fiscal de Estados Unidos se acercará al 4,5%.5Tipos de interés. La fortaleza del euro contribuye a reducir la inflación porque las mercancías importadas (petróleo incluido) son más baratas. En este sentido, la subida de la moneda frente al dólar permite al Banco Central Europeo retrasar las subidas de tipos de interés. Algo que es positivo para los hipotecados.