Divisas

Víctimas del euro

Las aceitunas, el calzado y el acero son algunos de los productos españoles que se verán más afectados en su competitividad exterior si la debilidad del dólar se mantiene en los próximos meses. Hasta ahora, según las compañías implicadas, el temporal ha sido sorteado por el peso de los mercados europeos en su cartera de exportación, pero la situación puede complicarse si la moneda estadounidense mantiene su endeble tendencia.

Y es que los impactos no sólo se deben a esa divisa. 'Todavía no se puede cuantificar el efecto de la caída del dólar en las ventas que, sin duda, es fuerte', señalan fuentes de la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE). 'Lo que también estamos analizando', añaden, 'es cómo se benefician industrias, entre ellas la china, dado que el yuan cotiza en paralelo a la moneda americana'. La competencia en este sector, que se agudiza por el efecto monetario, se muestra en el hecho de que en España se importa ya más calzado (por número de pares) que se exporta. En definitiva, la debilidad de dólar, y por tanto de monedas como el yuan, afecta a las empresas españolas del sector no sólo en terceros mercados o en Estados Unidos, sino también en España.

Y las empresas siderúrgicas, pese a que celebren el levantamiento de los aranceles decidido por el presidente estadounidense George Bush, señalan que las consecuencias de la debilidad de la divisa americana no son acuciantes, pero pueden ser más preocupantes si se mantiene en el futuro. Ahora, según los datos de Unesid (patronal siderúrgica), los países del área euro absorben el 70% de las exportaciones, pero ese colchón y el mercado interior se debilitarán si en ellos se produce una invasión de productos que compitan con precios más bajos auspiciados por una divisa débil.

Las empresas chinas de calzado compiten mejor con las españolas por la fortaleza de la moneda única

En esta línea, Guy Dolle, presidente de Arcelor, grupo en el que está incluida Aceralia, manifestaba ayer que el avance del euro impedirá que esta compañía recupere a medio plazo su cuota en el mercado americano pese a la eliminación de los aranceles.

Las empresas de alimentación no cuentan con una situación menos compleja. Según Jaime Palafox, responsable de exportación de la Federación de Alimentación y Bebidas (FIAB), la debilidad del dólar afecta por la inestabilidad que está creando y por la pérdida de competitividad de algunos productos como las aceitunas y vinos en un mercado estadounidense en pleno relanzamiento. Otros como los quesos que están dirigidos a público de alto poder adquisitivo no se han resentido. La competencia de China también planea en productos como las conservas vegetales.

Según Francisco Cal, de la Federación Española de Empresas de Ingeniería, para estas compañías el efecto puede ser profundo. 'Somos ahora menos competitivos en áreas como América Latina'. Y el recorte de márgenes incide directamente en los resultados.

Iberia no se queja. Cuenta 'con una posición corta en dólares de 400 a 500 millones- año'. 'Los ingresos que tenemos en dólares no son suficientes para atender todos los pagos en esa moneda'.

Habrá que modernizarse

La última encuesta de coyuntura de la exportación que elabora la Secretaría de Estado de Comercio indica que el 44% de los exportadores españoles afirma que su cartera de pedidos se ha visto perjudicada por el nuevo tipo de cambio con el euro, especialmente en los mercados de América Latina, Estados Unidos, China y Japón. Los perjuicios están concentrados en las industrias extractivas y de materias primas, y algunas agrícolas y manufactureras que, como el calzado, mantienen en España el grueso de su producción. Sin embargo, distintos expertos sugieren que los efectos para el conjunto de la economía no son muy significativos en términos de producto interior bruto (PIB). Además, hay incluso quien piensa que la revalorización del euro constituye una oportunidad de modernización para las empresas. 'Hemos estado subvencionados con un tipo de cambio excesivamente favorable que ha hecho que las empresas no se esfuercen por modernizarse e invertir en tecnología', señala el director del Servicio de Estudios de las Cámaras de Comercio, Juan José de Lucio. De Lucio cree que el nuevo tipo de cambio tiene un efecto positivo porque 'obliga a las empresas a competir en un patrón más moderno, el que se refiere a calidad y servicio'.