Energía

El Gobierno aprueba enlazar Baleares con un gasoducto y un cable eléctrico

Con casi dos meses de retraso sobre lo previsto, el Gobierno aprobó ayer una adenda al plan de infraestructuras energéticas de 2002, que permitirá, finalmente, la conexión energética entre la Península y las Islas Baleares.

Concretamente, se ha aprobado la construcción de un gasoducto que partirá de la localidad valenciana de Oliva y llegará a las proximidades de Cala Gació, en la isla de Ibiza. De ahí saldrá hasta la ciudad de Ibiza y continuará hasta Mallorca, a la central térmica de San Juan de Dios. Esta infraestructura estará operativa en 2007 y cuenta con un presupuesto inicial de 267 millones.

Por su parte, la interconexión eléctrica entrará en operación más tarde, en el año 2011, y aportará 300 megavatios a través de un enlace monopolar con cable de retorno. La inversión prevista en este caso es de 223 millones.

Además, existe otra partida de 117 millones de euros para la unificación del sistema eléctrico del archipiélago con un enlace entre Mallorca e Ibiza y otro entre Ibiza y Formentera.

La opción que se considera más viable para la conexión es desde el nudo de Vandellós hasta la futura subestación de Santa Ponsa, en Mallorca, que tendrá 220 kilovatios. Iberdrola ha propuesto que el cable eléctrico arranque de la provincia de Castellón, junto a las centrales de ciclo combinado (una operativa y otra en proyecto) con que cuenta la compañía en esta provincia.

El Gobierno quiere que los dos gestores del transporte energético, REE y Enagás, se hagan cargo de los proyectos, en los que también pueden participar el resto de los operadores eléctricos y gasísticos.