Brent

La subida del dólar permite a las petroleras compensar el encarecimiento del crudo

La apreciación del euro ha permitido a las petroleras amortiguar la subida de los precios del crudo y sus derivados a los niveles que han alcanzado en este año, superando los 32 dólares el barril de brent durante la crisis de Irak y en el entorno de los 28 a 30 dólares en las últimas semanas, según el director de la Asociación Española de Productos Petrolíferos (AOP), Alvaro Mazarrasa.

Las subidas en los meses de octubre y noviembre del gasóleo en los mercados internacionales a casi 300 dólares por tonelada se ha visto amortiguada por el mayor valor del euro frente al dólar. En la media de 2002, un euro se intercambió por 0,95 dólares, mientras que ahora está alcanzando valores de 1,21 dólares. Un barril de brent a 28 dólares por barril equivale ahora a 24 euros, cuando en la media de 2002 hubiese supuesto algo más de 29.

Mazarrasa elude, sin embargo, avanzar si estas fluctuaciones de precios tendrán una traslación a los precios de venta de los combustibles en las estaciones de servicio, que son responsabilidad de las políticas comerciales de cada compañía. La apreciación del euro afecta negativamente a los ingresos procedentes de las ventas de crudo de las petroleras.

El director de la AOP resaltó lo "novedoso" de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) haya utilizado el argumento del bajo valor del dólar para justificar sus políticas de producción. Aunque ahora se ha decidido mantener la producción de crudo, todo apunta a que en su próxima reunión, en febrero, se procederá a reducir el número de barriles que salen al mercado.

Mazarrasa señala que la OPEP apuesta por un precio del petróleo "en la banda alta", entre los 25 y los 28 dólares por barril, y descarta que vaya a bajar a valores cercanos a los 22 dólares. La situación en Irak, con los continuos "sabotajes" y la falta de explotación de los yacimientos del norte del país, también está influyendo en el mercado, que se podría "relanzar" si se normalizara la situación, lo que se traduciría en unos precios "más a la baja".