UE

Lagardère renunciará a la mayoría del área editorial de Vivendi para cumplir con Competencia

El grupo francés Lagardere está dispuesto a renunciar a la mayoría de Editis, ex polo editorial de Vivendi Universal, y sólo conservará algunas "joyas" como la española Anaya debido a las objeciones de la Comisión Europea al proyecto. Según informa hoy el diario económico Les Echos, "ante la actitud inflexible de Bruselas, Arnaud Lagardere parecía haber llegado anoche a la conclusión de que esta solución es la única viable". El grupo ya se había mostrado dispuesto a hacer importantes concesiones para lograr el visto bueno de Bruselas a su proyecto de compra de Editis, que crearía el tercer grupo editorial europeo y el quinto mundial.

Editis es el número uno francés de la edición y Lagardere el número dos, a través de su filial Hachette Livre. Ahora, Lagardere "estaría listo para poner en venta lo esencial

de Editis, incluida la plataforma de distribución Interforum, y conservar sólo sus 'joyas'", explica Les Echos. Estas serían "Larousse, las filiales extranjeras y sobre todo la prestigiosa casa Anaya y una o dos editoriales más, por ejemplo Dunod-Dalloz". Según el diario, las autoridades de la competencia habrían indicado claramente el lunes a Lagardere que no querían que se quedara con Interforum.

El grupo no puede mantener dos plataformas de distribución y "ese punto no sería negociable", según una fuente próxima al dossier citada por el diario, para el cual "tras un año de dura batalla, esta salida sería percibida como un fracaso para Arnaud Lagardere". Sin embargo, destaca que su presencia en Larousse y Anaya permitirá el refuerzo de Hachette Livre en el plano industrial, lo que "le permitiría especialmente adquirir una parte significativa del mercado de la edición escolar en España".

Objeciones de Bruselas

Los servicios de la competencia de la Comisión Europea habían trasmitido a finales de octubre su pliego de objeciones al proyecto de compra de Editis, el número uno por parte de Lagardere. Ni la Comisión ni Lagardere han revelado las objeciones de Bruselas, pero, según ha trascendido, se refieren a al menos tres áreas: la distribución, los libros de bolsillo y los "best seller".

Según los servicios del comisario europeo de la competencia, Mario Monti, ese proyecto produciría una situación dominante de Lagardere en doce mercados de la cadena del libro, desde los derechos de edición hasta la difusión pasando por la distribución.