Ocio

Vértigo en las cuentas de los parques temáticos

Las finanzas de los parques temáticos no están para fiestas. Isla Mágica está en suspensión de pagos (dicen que para salvar el parque sevillano); Universal Portaventura no logra alcanzar los cuatro millones de visitantes que se fijó como objetivo aunque esta temporada ha registrado más público que la anterior; Terra Mítica, que vive inmersa en una serie de tensiones internas debido a las pérdidas acumuladas, deja atrás una ampliación de capital incompleta; y el más joven de todos, el parque Warner de Madrid, ha sufrido este año el rebote del efecto inauguración que conoció la temporada pasada.

Con este panorama ensombrecido por los números rojos que alcanzan a todos los parques españoles, las empresas luchan, no obstante, por remontar su complicada situación financiera y aumentar el número de visitantes. Mejor servicio y mucho marketing son ahora sus bazas.

El año pasado los cuatro parques temáticos españoles recibieron un total de 7,8 millones de visitantes con una cifra de negocio de 243,24 millones de euros, según un informe elaborado por la consultora DBK. La inauguración del complejo madrileño dio un fuerte impulso al sector, que en la presente temporada ha permanecido estancado.

El gran problema común que tienen todos los parques temáticos españoles y buena parte de los europeos es de diseño y concepción. Según fuentes del sector, la clave está en que el diseño y desarrollo de los proyectos se ha encargado a empresas americanas, las líderes en este mercado. æpermil;stas han barajado siempre los mismos parámetros que funcionan en su país de origen y que, por cultura, no funcionan en España, como se comprueba ahora. En Estados Unidos, la ratio de asistencia a un parque temático es de 0,8 frente al 0,2 en España; esto significa que un 80% de la población acude una vez al año a uno de estos parques frente al 20% de los españoles.

Al diseñar los complejos lúdicos con estos referentes, se articula una estructura y unos costes fijos que vienen definidos por la dimensión, las atracciones y los servicios que ofrece el parque. Sin embargo, cuando el número de visitas previsto empieza a incumplirse, se desmorona todo el plan estratégico y financiero, y se entra en un círculo vicioso de deuda, disminución de recursos y, como consecuencia, restricción de costes y de nuevas inversiones que causa una menor afluencia de público. 'En la definición del parque están todos sus males', comentan fuentes del sector.

Esta sobredimensión del parque ha sido una de las causas que han inducido la mala situación de Isla Mágica, según reconocen fuentes empresariales.

Respaldo público

Pero los parques temáticos tienen también otros puntos en común. Todos cuentan con una fuerte presencia de capital público y/o de cajas de ahorros ligadas a la comunidad autónoma. Son proyectos que responden a intereses políticos (en algunos casos como revulsivo para zonas deprimidas) y que implican a grupos empresariales que luego han de soportar las consecuencias de un diseño inicial alejado de la cultura del público español al que está destinado.

A ello hay que añadir que, en muchos casos, la gestión se subcontrata a empresas americanas especializadas que no participan en el capital de la empresa. Es el caso de Paramount en Terra Mítica y Warner-Six Flag en Madrid. Universal, en cambio, sí tiene una porcentaje importante en Portaventura.

Todos los esfuerzos de los parques han sido en vano. El Warner ha instalado toldos para las colas y sistemas de microclima con chorros de vapor de agua para aliviar los calores del verano; ha intentado adaptar los menús a los gustos del consumidor y ha reforzado la animación en las calles. Sin embargo, ha tenido menos visitantes que el año pasado.

Terra Mítica anunció ayer que ha firmado un acuerdo con la productora cinematográfica Filmax para adquirir los derechos de la película de animación El Cid, la Leyenda. Esta iniciativa, que permitirá que los personajes estén en el parque valenciano el próximo fin de semana, no podrá solventar por sí sola los problemas de fondo que tiene la empresa, especialmente el lastre financiera que está repercutiendo en las cuentas de resultados de los socios. Lladró, por ejemplo, achaca las pérdidas de este año, las primeras de su historia, al impacto de su participación en Terra Mítica (el 3,44%). La peor parte, sin embargo, se la llevan las cajas (Bancaja y la CAM) a cada una de las cuales el parque adeuda más de 42 millones.

El número de visitantes no ha alcanzado tampoco las previsiones y de los 2,1 millones que se fijaron al inicio de la temporada, se rebajó a 1,1 millones, lo que supone quedarse por debajo de los 1,5 millones alcanzados en 2002 y de los 2,1 millones de 2001.

Tampoco el parque catalán Universal Portaventura cumple sus objetivos de cuatro millones de visitantes y aunque fuentes de la empresa señalan que este año está yendo mejor que la pasada temporada (cierra el 6 de enero con aperturas sólo en fin de semana desde el otoño), se calculan resultados similares a los de 2002, cuando Portaventura perdió 4,8 millones pese a facturar un 20% más (105,5 millones) y acoger a casi tres millones de visitantes.

A gran distancia quedan las cifras de asistencia al sevillano Isla Mágica que sólo rozan los 870.000 visitantes, una cantidad superior a los 803.500 de 2002, pero que sigue muy lejos de los 1,2 millones de hace cuatro y cinco años. Sin embargo, lo más preocupante de todo es la suspensión de pagos en la que está inmersa la compañía, una medida que, según fuentes de la empresa, se ha tomado para poder negociar una quita con los acreedores (ICO incluido) y lograr la rentabilidad del parque a medio plazo.

Las empresas y sus accionistas

Terra Mítica, las deudas continúan

Los accionistas del parque valenciano no terminan de ver la luz a su inversión en el mundo del ocio, especialmente las dos cajas de ahorro, Bancaja y la CAM. Estos dos socios mayoritarios han sido los únicos privados que, además, han acudido a la ampliación de capital prevista para este último trimestre. De los 110 millones que se habían previsto inyectar tras reducir el capital en 100 millones de euros (operación acordeón), sólo se han recaudado 49,97 millones.

Bancaja y la CAM han colocado a Terra Mítica en la lista de morosos por no devolver un préstamo de 60 millones de euros que vencía en julio. Y Paramount, la gestora del parque, asegura que tiene previsto ampliar hasta 2010 su contrato haciendo uso de la cláusula de prórroga del acuerdo que vence en 2005, lo que ha levantado ampollas.

Portaventura, el pionero

Fue el primero en abrir brecha y hoy todavía sigue siendo el parque temático más visitado de España, aunque no logre superar sus objetivos de asistencia (los ya míticos cuatro millones de visitantes). Con el marchamo de Universal, que posee una importante participación en el accionariado, ha logrado aumentar sus ingresos en los últimos años, pero los resultados siguen apareciendo en números rojos. La apuesta por incorporar nuevas atracciones, sin embargo, es una constante en la gestión del parque catalán que ha contado con el respaldo de La Caixa, su accionista mayoritario, desde el inicio del proyecto. Hace una semana ha ampliado su capital social en 11,1 millones de euros que estarán destinados a desarrollar nuevas atracciones. La empresa prevé lanzar una nueva atracción en 2004.

Isla Mágica anhela un futuro

Los responsables del parque sevillano aseguran que entrarán en beneficio de explotación en un plazo de dos años y que la suspensión de pagos presentada el 3 de octubre es el camino más corto para salir de la crisis. Isla Mágica anhela un futuro después de diez años de vaivenes políticos y empresariales. 'El parque se ha redimensionado y adaptado a las necesidades y posibilidades del mercado', señalan fuentes de la empresa.

El Warner de Madrid todavía está en rodaje

La quimérica cifra de 2,6 millones de visitantes con que se diseñó el parque no se ha cumplido. En 2002 hubo 1,8 millones y éste ha sido menor. Se ha incumplido la expectativa de repetición de asistencia, y el gasto medio por persona permanece estancado. Como consecuencia, el parque aún en rodaje ha disminuido los ingresos, que el año pasado tampoco cumplieron las previsiones al alcanzar 71,5 millones, un 20% por debajo.

El ocio encuentra en la diversidad nuevos modelos de negocio

El conjunto de los parques de ocio incluidos los de atracciones, zoológicos, acuáticos, de aventura y parques de la naturaleza, facturaron el año pasado 488,42 millones de euros. Esta diversidad es una de las tendencias más acuciadas de los últimos años, en los que se han creado modelos de negocio con conceptos novedosos. Es el caso de los parques de la naturaleza tipo Selwo o Valwo, que gestiona Parques Reunidos, una de las pocas compañías que ha logrado beneficios (6,1 millones de euros, un 212% más que en 2001). El grupo cotizado se aleja de los modelos de los parques temáticos porque 'es muy difícil rentabilizar inversiones que rondan los 480 millones de euros', señalan sus directivos.

También el parque Faunia de Madrid goza de buenas expectativas aunque aún es pronto para hablar de rentabilidad, ya que acaba de empezar a funcionar. El proyecto, que cuenta además con respaldo público, es una nueva modalidad a caballo entre el zoológico y el parque de la naturaleza.

Pero sin duda el modelo europeo a imitar es el Euro Disney de París. Por lo menos en cuanto a prestaciones, éxito de público con unos 13 millones de visitantes al año y notoriedad. En el aspecto financiero, en cambio, deja mucho que desear, ocupando un lugar de lujo en el listado de parques en crisis. De hecho, la compañía ya advirtió este verano que no podría cumplir algunos de los pagos en las fechas previstas. Euro Disney, que ha lastrado la cuenta de resultados de la matriz en EE UU, tiene un endeudamiento de 1.700 millones de euros con bancos y una línea de crédito de 167,7 millones con la matriz.