Seguridad social

Las pensiones nuevas son un 40% más altas que las que cesan

El Ejecutivo resalta normalmente el abultado superávit de la Seguridad Social y del fondo de reserva de las pensiones pero no habla del gasto que se avecina por el aumento del coste derivado del efecto sustitución. Esto es, que las pensiones nuevas que entran en el sistema son superiores a las que salen, lo que aumenta el gasto. Este efecto sustitución ha ido aumentando de tal manera que en la actualidad las nuevas pensiones son un 40% más altas que las que cesan.

Este efecto se produce fundamentalmente porque las pensiones que llegan al sistema proceden de trabajadores con bases medias de cotización cada vez más altas. Otro efecto que dañará la financiación del sistema es que las bases de cotización de los nuevos trabajadores y que sirven para pagar esas pensiones nuevas más altas son bases un 37% más bajas que las que ya están en el sistema.

Bien es verdad que el aumento en el gasto que todo esto supone se ve compensado con una disminución del número de nuevos pensionistas. En 2002 se produjo una disminución del 1,6% y en 1998 la caída llegó a ser de un 6%. Si el PIB y el empleo siguen creciendo como ahora, el sistema no tendrá problemas en los próximos 15 años. Será entonces cuando empiecen a jubilarse los nacidos entre 1955 y 1973, cuando se produjo una explosión de la natalidad en España. La incógnita es si el nuevo Gobierno que salga de las elecciones de marzo considerará que ya es momento de realizar las reformas que necesitará el sistema para 2015.

La incógnita es si el próximo Gobierno hará la reforma que el sistema necesita

Los expertos opinan

Herce: 'Hay que trabajar más años y ahorrar más'


El sistema público de pensiones no tendrá ningún problema de financiación en los próximos diez o quince años. De ello está convencido el director ejecutivo de la Fundación de Economía Aplicada (Fedea), José Antonio Herce, quien sólo ve peligrar la Seguridad Social si en ese tiempo 'se diera una recesión económica muy grave'. Por ello estima que las reformas no son urgentes y añade que más que cambios legales concretos lo que hay que modificar son 'determinadas tendencias'. Piensa que 'hay que trabajar más (años) y ahorrar más'. Aunque opina que la economía no se resentirá en la próxima década y se continuará saneando el sistema y dotando el fondo de reserva. 'En 2020, este fondo podrá representar hasta el 20% del PIB, pero esta cantidad se agotaría en pocos años', ante la avalancha de pensionistas que llegará desde 2015.

Jimeno: 'Se debe ampliar el periodo de cálculo'


'Las reformas que necesita el sistema de Seguridad Social son de tal magnitud que hay que empezar a hacerlas ya', asegura el economista y experto en pensiones de Fedea, Juan Francisco Jimeno. También considera que los problemas de financiación llegarán a partir de 2020, pero las reformas, que fundamentalmente afectarán a los que ahora tienen entre 25 y 30 años, explica Jimeno, deben empezar a adoptarse 'para que los jóvenes que empiezan ahora a trabajar tomen sus propias decisiones de ahorro', a la vista de la expectativa de pensión que les vaya a quedar. A su juicio, la clave para hacer viable el sistema público de pensiones es aumentar la contributividad del sistema, esto es, incrementar los actuales 15 años que se toman como referencia para calcular la pensión. 'Con esto se resolverían bastantes problemas', concluye.

Adolfo Jiménez: 'Las reformas no son urgentes'


El ex secretario general de la Seguridad Social en la etapa socialista Adolfo Jiménez se muestra seguro de que las reformas en materia de pensiones 'no son urgentes, porque el sistema no peligra y nunca ha peligrado'. Hace hincapié en que desde 1989 la Seguridad Social se ha ido librando de determinadas cargas como la sanidad o los servicios sociales, que ya se financian con impuestos. Apuesta por continuar con esa vía y que la Seguridad Social se libere también del coste que representa financiar a algunos regímenes especiales (como es el caso del agrario) 'que en la práctica supone la financiación encubierta de ese sistema productivo'. Se muestra partidario de aumentar el número de años que se tienen en cuenta para calcular la pensión, aunque no sean la totalidad de años cotizados. También insiste en que 'cualquier reforma debe ser pactada'.