Ocio

Disney añora las películas de bajo coste

Los 75 años de historia de The Walt Disney han servido no sólo para crear uno de los grandes imperios de ocio del mundo, sino también para acumular experiencia y saber cuándo hay que mirar hacia atrás. Eso es lo que se dispone a hacer ahora la compañía que preside Michael Eisner. El primer ejecutivo de Disney quiere retomar la estrategia de los años setenta, cuando se hacían películas de bajo coste, en vez de mantener la tendencia de los últimos años de producciones supermillonarias.

Eisner, considerado el ejecutivo mejor pagado de Estados Unidos con un salario fijo de seis millones de dólares, se dispone a dar un giro al negocio del cine con un férreo control de costes. Con ello pretende también dar un nuevo impulso a la cotización, que en los últimos cinco años se ha quedado reducida prácticamente a la mitad.

La abundancia de superproducciones ha ahogado los presupuestos de Hollywood, que se ha lanzado a una carrera de riesgos excesivos que no siempre han cumplido las expectativas. La película de dibujos animados Planeta del tesoro, por ejemplo, contó con un elevado presupuesto, pero sólo contribuyó a reducir significativamente los resultados del grupo (se calcula que en unos 47 millones de dólares).

No obstante, Disney ha logrado salir bastante airoso de experiencias como Los piratas del Caribe, que con un coste de 140 millones de dólares ha logrado ya unos ingresos de taquilla de 643,5 millones en todo el mundo. Y todavía sigue en pantalla, elevando la recaudación. A ello habrá que añadir las entradas que obtendrá más tarde procedentes de su comercialización en DVD, vídeo, derechos de emisión, televisión por cable y otro tipo de productos licenciados (desde camisetas a libros, juguetes y múltiples artículos de merchandising).

'Hay que volver a nuestros orígenes', ha señalado Eisner refiriéndose a esa nueva visión del negocio y a la política de control de costes. No obstante, el cine, como los medios de comunicación (incluidos los ingresos por publicidad), siguen siendo los dos pilares del gigante del entretenimiento.

Los mayores crecimientos durante el ejercicio 2003 (cerrado a 30 de septiembre) han tenido lugar en estas dos divisiones con un 12% más en el caso de la actividad de comunicación (ha facturado 9.733 millones de dólares) y del 10% en el área cinematográfica cuyos ingresos han ascendido a 7.364 millones. Los ingresos de los parques y hoteles siguen disminuyendo, con una caída del 1% en el conjunto del año al haber alcanzado los 6.412 millones. El impacto del 11 de septiembre, la neumonía asiática, la guerra de Irak y el temor a acciones terroristas son algunos de los motivos que han influido en este descenso. Esto también ha influido en el descenso de ventas de artículos en los parques.

Los ingresos crecen un 7%

Los ingresos del grupo durante el ejercicio 2003 han aumentado un 7% hasta los 27.061 millones de dólares. El crecimiento del último trimestre ha sido del 5%.

El beneficio neto se ha situado en 1.267 millones de dólares, lo que representa un 3% más que en 2002.

La mayor caída porcentual se ha dado en los productos de consumo, que han caído un 4% hasta los 2.344 millones de dólares.

El héroe de los dibujos animados

La factoría Disney se ha convertido por derecho propio en la cuna de los dibujos animados. De los personajes y héroes infantiles han salido incontables recursos para poner en marcha y desarrollar posteriormente otras actividades del grupo. De hecho, uno de los títulos de la temporada, Buscando a Nemo, una animación infantil realizada por Pixar Animations Studios y distribuida por Disney, ha logrado ingresar sólo en Estados Unidos unos 340 millones, convirtiéndose en la película más taquillera del año. Precisamente la alianza entre Pixar y Disney ha permitido a esta última obtener algunos de sus éxitos recientes más sonoros.

El propio Mickey Mouse, verdadero símbolo de la compañía, sigue generando ingresos a través del merchandising, a pesar de que en algún momento se ha abierto el debate dentro de la empresa sobre la conveniencia de continuar manteniéndolo como emblema o crear un personaje más acorde con los tiempos.