Divisas

El euro acapara ya un tercio del mercado mundial de emisiones

En junio de este año un 30% de la deuda emitida por no residentes en sus respectivos mercados nacionales estuvo denominada en euros. En junio de 1999, sólo lo estaba el 21,7% de las emisiones. Y es que en casi cuatro años de andadura (que se cumplirán en enero) la divisa europea se ha consolidado como la segunda moneda internacional, tras el dólar.

Así lo confirma un informe del Banco Central Europeo (BCE), en el que se constata que 'su cuota de mercado ha crecido de forma constante desde mediados del año 1999 a mediados de 2001 y, posteriormente, de manera más gradual hasta mediados de 2003'.

El dólar y, sobre todo, el yen son las dos divisas que han cedido terreno en favor del euro, que ha ganado nueve puntos porcentuales. La emisión de deuda en dólares por los no residentes en su mercado pasó del 46,8% del total en 1999 al 43,7% en 2003. Por su parte, la cuota de emisión de la divisa japonesa se redujo del 16,6% al 10,5% en esos mismos cuatro años.

El dólar y, sobre todo, el yen son las dos divisas que han cedido terreno en favor del euro

Entre los principales usuarios del euro no residentes en la zona se incluyen las grandes empresas e instituciones financieras de los países industrializados, con EE UU y Reino Unido como principales protagonistas.

De las 10 sociedades no financieras que más deuda han emitido en la divisa europea, cinco son estadounidenses y tres, británicas. La lista está encabezada por General Electric, que entre 1999 y finales de agosto lanzó un total de 71 emisiones por un valor de 29.100 millones de euros. Le siguen Ford y General Motors, con 23.300 y 19.400 millones de euros, respectivamente.

En cuanto a las de Reino Unido, British Telecommunications, BAT y Vodafone se incluyen entre las 10 primeras.

EE UU encabeza también la emisión en euros del sector público, gracias a Freddie Mac, una agencia federal estadounidense que concede créditos hipotecarios y que ha emitido deuda por valor de 44.500 millones de euros. Por detrás se sitúan Argentina, Turquía y Brasil, aunque los países emergentes han reducido sus emisiones tras el impago de la deuda argentina.

Pero si para emitir EE UU es uno de los más interesados, no pasa lo mismo para comprar, pues los inversores muestran escaso interés. Reino Unido, sin embargo, acapara la mayor parte de la demanda.

Tampoco el sector público ha sido un importante comprador, aunque las reservas de los bancos centrales en euros han aumentado ligeramente, del 12,6% en 1999 al 14,6% en 2002.

La mejoría de la situación del euro en el ámbito internacional se ha reflejado también en las operaciones financieras realizadas fuera de la zona euro, de las que el 17% se realizaron en 2001 en la divisa comunitaria, según los datos del Banco de Pagos Internacionales.

En cuanto a las operaciones internacionales del sector bancario (las de las entidades financieras de la zona euro con los no residentes), el euro representaba a finales de 2002 el 24,6% de los pasivos y el 25,5% de los activos, tras un aumento de cinco y seis puntos porcentuales, respectivamente, con relación a 1999. De estos porcentajes, el 60% corresponde a entidades de Reino Unido.

Ventaja comercial

Otro de los terrenos en los que el euro ha ganado protagonismo como moneda internacional es el comercio. Cerca del 50% de las exportaciones a países de fuera de la zona euro y el 45% de las importaciones se fija ahora en euros. La diferencia de ambos porcentajes se debe al impacto de las materias primas que, generalmente, se importan en dólares. El BCE señala que 'es posible que el cambio de moneda en 2002 haya animado a los exportadores e importadores a modificar sus prácticas de facturación a favor del euro'.

Junto a Reino Unido, los países cercanos a la zona euro, como los de Europa central, han impulsado el papel internacional del euro. En ellos la divisa europea cumple cuatro funciones: moneda de financiación, moneda vehículo en los mercados de divisas, referente en las políticas cambiarias y efectivo.

La circulación de billetes de euros también ha ido en progresivo aumento. En los primeros siete meses del año el flujo de los billetes enviados fuera de la zona euro pasó de los 28.000 millones de euros a 38.000 millones.

Factores positivos para el impulso

El uso del euro como moneda internacional ha estado auspiciado por algunos factores que ya existían:

La posición heredada de algunas de las monedas sustituidas por la moneda única (principalmente el marco alemán y el franco francés) ha hecho que algunos de los países vecinos de la UE usen el euro como moneda de reserva.

Las estrechas relaciones económicas e institucionales entre la zona euro y las regiones vecinas ya existían antes de la llegada del euro han facilitado su introducción en los Balcanes y el área mediterránea.

También han influido otros factores de cambio:

El mayor tamaño de los mercados financieros de la zona euro y la creación de sistemas de pago y de liquidación de valores que operen este ámbito potencia el interés de los prestatarios internacionales.

Las necesidades crecientes de financiación de las empresas internacionales han hecho que se interesen por ampliar su base de inversores fuera de su mercado nacional.