Anthony Giddens

'Me preocupa la situación de los socialdemócratas en Europa'

Sociólogo, ideólogo de la nueva socialdemocracia en Europa, con su teoría de la tercera vía, y pionero del debate público de la globalización. Ha sido reconocido como 'el mejor conferenciante del mundo', algo que hace evidente con la coherencia de su discurso. También ha sido visible asesor del primer ministro del Reino Unido, Tony Blair. En líneas generales, esta podría ser la tarjeta de presentación del británico Anthony Giddens, de 64 años que no aparenta y que han resultado fructíferos en premios y reconocimientos a su labor de investigación sociológica. Ayer estuvo en Madrid para intervenir en el Primer Foro Internacional de Comunicación organizado por Dircom.

Pregunta. ¿Está orgulloso de cómo ha plasmado Tony Blair su teoría de la tercera vía para remodelar la socialdemocracia en Europa?

Respuesta. Sí, pero la tercera vía es algo mucho más amplio que lo hecho por Tony Blair. Se trata de una discusión sobre el futuro de la socialdemocracia en cada país europeo. No sólo Blair tiene que hacer los deberes, todos los partidos y gobiernos deben hacerlos.

'La alianza existente entre Blair y Aznar es más táctica que ideológica'

P. ¿Cree entonces que hay algunos partidos o gobiernos de izquierda que no hacen sus deberes en Europa?

R. Por ejemplo Gerhard, Schröder está haciendo ahora las reformas que probablemente podría haber hecho antes. Son reformas incluidas en la tercera vía para crear empleo, reestructurar el sistema de pensiones y de protección social.

La tercera vía es simplemente una manera de modernizar el pensamiento sobre los grandes cambios que se han producido en las dos últimas décadas. Blair, por ejemplo, fue uno de los primeros líderes políticos implicados en el fenómeno de la globalización, antes de que ese debate fuera de interés público mundial.

P. En España es muy conocida la amistad entre Blair y José María Aznar; ¿encuentra alguna coincidencia ideológica entre la nueva izquierda del británico y la derecha centrista del español?

R. Se trata de una relación táctica en el contexto de los intereses de ambos países dentro de la Unión Europea que no se puede extender a la práctica política. Sí tienen algún punto en común a la hora de diseñar las reformas del mercado laboral y ambos coinciden en que hay que seguir acometiendo estas reformas. Pero diría que su alianza es más táctica que ideológica.

Todos los líderes políticos buscan este tipo de alianzas; fue el caso, en su día, de Jacques Chirac y Gerhard Schröder.

P. En su opinión, ¿qué país de la Unión Europea lo está haciendo mejor?

R. Creo que en general los gobiernos de centro- izquierda y en concreto y a pesar de sus problemas el Partido Laborista británico lo está haciendo muy bien. Prueba de ello es que es la primera vez que un partido laborista aguanta en el poder más de una legislatura y todo apunta a que repetirá una tercera. El nuevo laborismo está en una posición muy decente. Y la verdad es que no muchos otros partidos o gobiernos de centro-izquierda en Europa están en una posición tan fuerte.

P. ¿Quiere decir que el modelo de Blair debería exportarse a Europa?

R. Sí. La situación de los socialdemócratas en Europa es aún preocupante. Europa necesita más gobiernos de centro-izquierda. Lo importante es que lleguen al poder y luego ya se verá qué hacer para mantenerse. La socialdemocracia europea necesita recuperarse y yo espero que el Gobierno y los intelectuales británicos ocupen un papel importante en esta recuperación.

P. ¿No cree que el Gobierno y la sociedad británica cometen un error al rechazar su entrada en el euro?

R. Todavía no han dicho que no, porque no han tenido su referéndum y su respaldo al euro dependerá de la recuperación económica de la zona. Los ciudadanos británicos observan que los países del euro crecen un 0,4% y que otros países como Reino Unido o Suecia aumentan su PIB en el entorno del 2,5% y entonces se preguntan: ¿por qué deberíamos adoptar el euro?

A Blair le gustaría entrar en la unión monetaria e incluso a Gordon Brown, que aún es más euroescéptico, también. Ambos comparten la idea de que será algo beneficioso para el Reino Unido, pero creo que es algo que no va a suceder en los próximos dos o tres años y siempre dependiendo del grado de recuperación económica.

P. El Reino Unido fuera del euro y diez economías del Este a punto de atravesar las puertas de la UE; ¿están preparados los Quince para recibir el impacto de estas 10 economías y sus 100 millones de habitantes?

R. Sí, creo que la Unión Europea está preparada. Cada país del Este es muy diferente uno del otro, el volumen de población varía mucho y tienen actitudes que vienen de su periodo comunista, pero cuando entraron España y Portugal, e incluso Irlanda, mucha gente pensó que estos países no podrían prosperar en la Unión Europea. En el caso irlandés lo opinaban porque tenía una economía eminentemente agraria y al final Irlanda es el país que mejor lo ha hecho.

P. Saliendo de Europa, ¿cree que Luiz Inácio Lula da Silva es el mejor heredero de la izquierda en Latinoamérica?

R. Lula estuvo en la London School of Economics hace dos meses e hizo un discurso que fue muy bien recibido por la audiencia. Es crucial para el mundo que el Gobierno del Lula tenga éxito. Ha mantenido algunas de las políticas de su predecesor Fernando Henrique Cardoso, especialmente en el reconocimiento de la apertura de mercados, pero la cuestión clave es si Lula puede conseguir un mayor crecimiento efectivo de la economía brasileña. Porque si no puede hacer crecer a Brasil, tendrá muy difícil atajar la pobreza.

Su política será muy importante para Latinoamérica, pero es todavía muy pronto para saber si lo logrará.

CV

Nombre Anthony Giddens.

Edad 64 años.

Nacionalidad Británica.

Profesión Sociólogo.

Cargo Director de la London School of Economics desde enero de 1997 hasta octubre de 2003.

Libros Autor y editor de más de 30 obras. La primera fue Capitalismo y Teoría Social Moderna. Los más vendidos, su Manual de Sociología y La tercera vía. Premios Recibió el Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2002.

El 11-S es el lado negativo de la globalización

En los años ochenta, Giddens fue uno de los primeros autores que habló de la globalización y acuñó este término. El ciclo de conferencias que dio sobre este tema en 1998 en la BBC hizo que el debate llegase al público de todo el mundo. Aun así, se muestra incapaz de calificar el fenómeno de la globalización como 'bueno o malo'. 'La globalización -dice el sociólogo británico- es básicamente la existencia de un mundo más interdependiente y no hay duda que política y económicamente el mundo es ahora más interdependiente que nunca y además es un fenómeno muy reciente'. Como elemento positivo explica el hecho de que los países pobres tengan que cumplir con las reglas del comercio mundial, porque 'eso puede hacerlos prosperar'. Pero no todo son bondades. 'Por ejemplo, el 11-S fue uno de los efectos negativos de la globalización: para los atentados usaron tecnología de última generación, los aviones más modernos, teléfonos móviles. Fue un efecto perverso. La globalización no es buena ni mala'.