Contabilidad

Monti investiga el apoyo de Berlusconi a los clubes de fútbol

La reforma legal de los métodos contables en el fútbol italiano aprobada por el Gobierno de Silvio Berlusconi viola las normas comunitarias, según la conclusión preliminar de la Comisión Europea.

Bruselas ha concedido dos meses a Roma para que justifique unos cambios que han permitido a los clubes italianos sanear artificialmente su situación financiera y presentar unos resultados contables bastante más atractivos que la realidad que ocultan.

La Comisión Europea, presidida por Romano Prodi, advierte al Gobierno de Berlusconi que, transcurrido el plazo, presentará una denuncia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Berlusconi aprobó en diciembre de 2002, y ratificó en febrero de 2003, un artificio contable y fiscal que, según la Comisión, 'permite minusvalorar los costes verdaderos en un determinado ejercicio, esconder pérdidas reales y ofrecer a los inversores la engañosa imagen de que su capital no corre ningún riesgo'. La reforma permite a los clubes amortizar los contratos con los jugadores a lo largo de una década, incluso si la relación laboral sólo dura dos o tres años.

Esta mejora contable puede constituir una ayuda de Estado, según el comisario de Competencia, Mario Monti. Y, en todo caso, según el expediente paralelo abierto por el comisario de Mercado Interior, Frits Bolkestein, no respeta las directivas europeas sobre contabilidad.

Tres equipos italianos -Juventus, Roma y Sampdoria- cotizan en los mercados bursátiles. Sólo el primero ha renunciado a acogerse a una norma que hubiera mejorado ostensiblemente sus resultados.

Fuentes comunitarias advierten que los accionistas de los clubes italianos afectados podrían llegar incluso a reclamar daños y perjuicios por habérseles escamoteado la realidad de la situación financiera.

El Real Madrid estuvo en el punto de mira

Rara vez interviene la CE en un asunto tan sensible a la fibra nacional como el fútbol. Más excepcional aún es que sea un comisario italiano quien se enfrente al decreto ley de Silvio Berlusconi conocido como Salva Calcio Liga italiana. El departamento de Mario Monti, quizá por reconciliarse con la afición azzurri, indicó ayer que en su día analizó la recalificación de la ciudad deportiva del Real Madrid, pero no encontró pruebas de ayuda de Estado.