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Una empresa catalana inventa el ciberperito

Un ojo virtual capaz de detectar hasta el último rasguño sufrido por un automóvil. æpermil;ste es el sistema desarrollado por Setep (Servicios Tecnológicos para la Peritación), una compañía catalana que pretende acabar con los tiempos de espera en el peritaje y ahorrar costes a las aseguradoras.

Toni Bosch y Helio Romero trabajaban como expertos financieros cuando se percataron de que las aseguradoras de automóviles eran, en algunos aspectos, altamente ineficientes. Les llamó la atención que el sector gastaba importantes sumas de dinero en la valoración de los siniestros. El coste del perito es directamente proporcional al daño sufrido por el auto, ya que los honorarios de los técnicos, la mayoría personal autónomo, suelen estar en función de los destrozos que presenta el coche.

A Romero y Bosch se les unió entonces Frances Fernández, ingeniero de profesión, y desarrollaron un dispositivo capaz de examinar los siniestros sin necesidad de que el perito estuviera presente. 'Es un arco parecido a un túnel de lavado, con cámaras que toman imagen de vídeo y examinan los daños del automóvil en tiempo real, lo que elimina los tiempos de espera en los trámites que implica el proceso de peritación, que puede durar hasta cuatro días. La máquina se maneja a distancia desde un único centro de control', explica Bosch.

Creada en 2001, la compañía se encuentra en estos momentos en periodo de búsqueda de socios estratégicos para después cerrar acuerdos financieros que le aporten los 15 millones de euros necesarios para implantar el sistema. De momento, Setep ha firmado con Europ Assintance -una compañía del grupo Generali- un acuerdo estratégico que le permite acceder a una amplia red comercial y proyección internacional. Bosch asegura que otros dos pactos similares están a punto de cerrarse con compañías multinacionales.

No obstante, el mercado español es el primer objetivo. 'Pretendemos instalar el sistema en 1.343 talleres y cerca de 500 gasolineras', explica Bosch, quien añade que su tecnología cuenta con el aval de compañías como Cisco y Siebel. La presencia en las gasolineras juega un papel importante, ya que permite al afectado reducir el tiempo de espera, acceder a la peritación en diversos puntos geográficos y mayor amplitud de horarios. 'Los talleres están pensados más para los siniestros graves. En España el 50% son de carácter leve', apunta.

El periodo de implantación, es decir, la instalación de las máquinas, abarcaría 16 meses. La fecha de inicio del negocio depende aún del cierre de los acuerdos comerciales y financieros, aunque Setep estima que, una vez en marcha, el retorno de la inversión se alcanzará en tres años, con una facturación a partir del segundo año que puede superar los 12 millones.

Según los cálculos que ha hecho la empresa catalana, el sistema ahorraría por año a las aseguradoras del 35% al 45% de los costes de peritaje. 'No tiene sentido que el objetivo de las aseguradoras sea reducir la siniestralidad y no puedan controlar el coste del peritaje. Con nuestro producto estos gastos son fijos y perfectamente calculables', destaca Bosch con espíritu comercial. Mientras las aseguradoras, clientes potenciales de Setep, se benefician de la reducción de costes, Bosch sostiene que los talleres podrán eliminar los cuellos de botella que forman con los vehículos siniestrados y aumentar hasta un 30% su productividad.

La empresa calcula que con el peritaje a distancia las aseguradoras podrán ahorrar entre el 35% y el 45% del coste que supone en la actualidad