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Jamón en el Alfonso XIII

Mezclar placeres no es fácil. Pero los fogones de un hotel de lujo deben tener los mismos tenedores que estrellas se acreditan para los aposentos. El hotel Alfonso XIII de Sevilla ha decidido hacerlo, incorporando lo más selecto de la cocina tradicional andaluza a su oferta gastronómica.

Para ello se ha asociado con Sánchez Romero Carvajal, la empresa centenaria de Jabugo (Huelva) a la que el grupo Osborne le encomienda la elaboración de productos derivados del cerdo ibérico. Merced a la sugerente alianza, nacen las segundas jornadas del cerdo ibérico, vigentes hasta el próximo 9 de noviembre en el hotel. El establecimiento las contempla como un recurso para abrirle las puertas al público en general, según Bernard Granier, director de alimentación y bebidas del hotel. Granier se queja de que los sevillanos 'le tienen miedo a la puerta principal del hotel'.

Una mezcla de excesivo respeto por lo lujoso y recargado, aunque también pesa que una cerveza puede resultar un derroche para el osado lugareño. Habrá un menú especial para la ocasión.

Sánchez Romero Carvajal, la encargada de sacar a examen su sobresaliente materia prima, dispone de dos marcas para sus jamones obtenidos de cerdos ibéricos de bellota de calidad: la principal es Cinco Jotas, nombre ya de por sí convertido en símbolo universal del jamón de máxima calidad, hasta el punto de que el profano puede aplicar ese particular criterio de clasificación a jamones de cualquier marca.

La marca Noblanza, destinada al gran público, se deja para jamones de calidad pero situados un peldaño por debajo del Cinco Jotas. Sánchez Romero cría, sacrifica y elabora en Jabugo.

Menú a precio 'simbólico'

André Sabouret, cocinero del hotel, no dará tregua a los comensales: 'Fino quinta con chacinas diversas', constituyen el entrante, que se verá redondeado con jamón ibérico Cinco Jotas de Sánchez Romero Carvajal con aguacate, dos lechugas y salsa vinagreta. Carnes de cerdo en mil formas y más jamón, todo ello regado por los tintos de Osborne y por el brandy Conde de Osborne que saciarán al cliente por un precio 'simbólico' de 27 euros, según Bernard Granie. El hotel sevillano pretende con este precio acercarse a una clientela ausente de sus salones.