Cinco Sentidos

Pasión por el mar

Barcos, yates y catamaranes para todos... Para todos los gustos. Porque los precios ya son otra cosa, y seguramente no alcanzan todos los bolsillos. Pero lo que cuenta es la exposición, el escaparate. En cualquier caso, desde una tabla de windsurf por 480 euros a un barco de gran eslora por seis millones. Una colección de 1.600 embarcaciones dentro de la 42 edición del Salón Náutico Internacional de Barcelona que se celebra desde hoy hasta el 9 de noviembre. Es el tercer certamen en importancia en Europa, por detrás del de Dusseldorf (Alemania) y Génova (Italia).

Por segundo año consecutivo el salón se celebra en el recinto ferial barcelonés de Gran Vía Montjuich 2. Simultáneamente, la segunda cita del salón es la que ha experimentado un mayor crecimiento, del orden del 30%. Se trata de la muestra flotante, ubicada en el Muelle de España del Port Vell (Puerto Viejo) del Puerto de Barcelona. En los pantalanes los visitantes podrán ver y probar hasta 130 yates a vela, a motor y catamaranes de gran eslora construidos en los principales astilleros de Alemania, Australia, Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Holanda, Italia y Reino Unido.

Entre las mayores embarcaciones a motor que se exhibirán en la muestra flotante destaca por su eslora el catamarán australiano Moecca Ocean Fast Custom Built, de Koch Newton & Oarnerst, de 45 metros, y los italianos Falcon 112, de 34,2 metros; el Posillipo Technema 105, con 32 metros, y el Azimut 98 Leonardo, de 31,19. Después ya encontramos el español A-102-GLX, de Astondoa, de 31 metros. En lo que respecta a vela, los visitantes podrán ver el Franchini 75 L, de 23,15 metros; el Jonger 20s, de 22,5 metros, y el español Nort Wind 68, de 20,57 metros. Las embarcaciones de gran eslora constituyen un sector muy competitivo en los certámenes náuticos, porque atraen gran número de expositores y visitantes internacionales.

Más afición

El interés creciente hacia los deportes y especialidades náuticas se ha plasmado en el aumento de los títulos marinos para patronear barcos, que ha crecido un 49,9% durante el ejercicio correspondiente a 2002. A todo esto ha contribuido el incremento de la vigilancia de la Guiardia Civil del Mar y el creciente auge del alquiler de barcos.

El número de embarcaciones producidas en España durante el año pasado alcanzó las 6.821 unidades, de las que un 56,87% fueron neumáticas y el resto, a vela y motor. El valor de la producción del sector náutico español en 2002 se situó en los 141,24 millones de euros, lo que supuso un crecimiento del 4,45% respecto al año anterior, según los datos de un estudio realizado por la Asociación de Industrias Náuticas (Adin).

Las exportaciones ascendieron a 51,67 millones de euros, con un incremento del 44,4%. El aumento de las importaciones experimentó un ritmo inferior, del orden del 7,21%, contabilizando 227,45 millones. Estas cifras indican que después de un fuerte crecimiento de la producción y el consumo interno, en 2002 se ha producido un mantenimiento de la actividad empresarial y de las ventas nacionales, aunque también ha venido acompañado de un gran esfuerzo de la penetración en nuevos mercados y de las ventas en los mercados internacionales.