Derivados

Estrategias para expectativas bajistas

Con las fuertes subidas que acumulan los mercados desde el mes de marzo, más de un inversor intenta saber cuál será el mejor momento de vender su exposición a Bolsa o por lo menos intentar cubrirla. A aquellos que les guste seguir los indicadores técnicos estarán de acuerdo en que muchos índices bursátiles están comprados en exceso y, además, y siguiendo el punto de vista de los contrarios, hay indicadores de sentimiento que apuntan a que el mercado podría tener un revés. Si a estas explicaciones añadimos que la volatilidad implícita del mercado sigue baja (medida por el índice VIX de volatilidad) y que es uno de los periodos más largos en los que ha permanecido tan baja, podríamos apostar a una bajada del mercado a corto plazo. Cuando la volatilidad implícita del mercado es anormalmente baja y comienza a subir, favorece a los compradores de opciones porque un aumento de la volatilidad encarece el precio de las opciones.

La estrategia más simple para aprovechar estas condiciones es la compra de opciones puts. El mayor problema es que las primas de las puts suelen ser elevadas. Sin embargo, este inconveniente se soluciona en parte por el hecho de que la volatilidad implícita ahora es baja. Pero, si a pesar de todo sigue considerando que el precio que tiene que pagar por la cobertura de su cartera es elevado, una alternativa es comprar opciones put muy out of the money (es decir, que la opción tenga poca probabilidad de ser ejercitada). Pagará menos, pero necesitará movimientos más fuertes de la volatilidad y mayores recortes del mercado.

Otra manera de reducir el coste de comprar una opción put es vender una opción put con precio de ejercicio inferior al de la opción comprada, aunque de esta manera se limite el potencial de beneficios que podemos ganar. La ganancia que se puede conseguir es la diferencia entre los dos precios de ejercicio menos el coste neto inicial de las primas. Sin embargo, también las pérdidas están limitadas a este coste neto de primas, que es inferior al de la estrategia simple de comprar una opción put. En el precio de ejercicio inferior (el de la opción vendida) es cuando los beneficios son máximos, y se recomienda deshacer la posición si alcanza ese nivel porque así se evita el ejercicio de la opción vendida. Esta estrategia se conoce como diferencial bajista vertical y utiliza opciones del mismo vencimiento.

Una forma de reducir el coste de las primas de las 'puts', que normalmente es elevado, es comprar opciones de venta que tienen pocas probabilidades de ser ejercitadas

Por último, si nuestra perspectiva sobre los mercados de valores es bajista, pero nos gustaría además introducir una variable temporal, la mejor estrategia sería efectuar un diferencial de puts temporal: vender una opción put con vencimiento próximo y comprar la opción put con un vencimiento posterior, ambas con mismo precio de ejercicio y bastante alejados del precio de mercado actual (opciones out of the money). Este diferencial al inicio exige un pago porque el precio de la opción comprada tiene más valor temporal que la vendida, pero, como en el diferencial vertical, ésta es la mayor pérdida que se puede sufrir en esta estrategia. Si el diferencial de precios entre ambas opciones se amplía a nuestro favor, la posición gana dinero. Este diferencial se va ampliando si el mercado va cayendo y, sobre todo, si el mercado cae fuertemente antes del primer vencimiento cuando la opción vendida ha perdido prácticamente todo su valor temporal.