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GE anuncia la compra de Amersham y una caída del 11% en su beneficio

General Electric ha anunciado hoy que ha llegado a un acuerdo de compra de la biomédica británica Amersham, por unos 11.210 millones de euros (9.500 millones de dólares) en acciones.

La operación reúne a dos negocios complementarios: GE fabrica scanners que usan los agentes de diagnósticos de Amersham para ver explorar el interior del organismo.

El presidente Ejecutivo de GE, Jeffrey Immelt, ha asegurado que la compra de Amersham, la primera empresa estatal privatizada por el gobierno de Margaret Thatcher en la década de los ochenta, ampliará las operaciones de alta tecnología del conglomerado estadounidense.

Desde que se desató el rumor, confirmado por la farmacéutica sin aceptar dar el nombre del oferente, no ha hecho sino revalorizarse en el parqué londinense. Ayer, los títulos cerraron con una subida del 6,4%, que hoy asciende a más del doble y supone un acumulado en tres sesiones del 27%.

Resultados

Por otra parte, el gigante estadounidense ha dado a conocer hoy sus cuentas del tercer trimestre, cuyo beneficio ha caído un 11%, hasta los 4.000 millones de euros o 40 centavos por acción.

El balance, en línea con las previsiones, recibió el impacto de las menores ventas de turbinas de gas en EEUU, así como de las ganancias no efectivas de los planes de pensiones en ese país, según explicó la compañía.

GE está concentrando su negocio en las áreas de mayor crecimiento. En diciembre de 2002, acordó la compra de Instrumentarium, fabricante finlandesa de equipo sanitario. El miércoles pasado, cerró la esperada firma para fusionar su negocio de entretenimiento con el de Vivendi Universal.

La compra de las acciones de la biomédica Amersham, anunciada hoy, no tendrá efectos negativos en sus ganancias de 2004, asegura la estadounidense, que prevé para dentro de tres años que sus ingresos por sinergias redunden en unas ganancias anuales de entre 413 y 472 millones.

No obstante, la debilidad económica ha afectado la demanda de sus turbinas eléctricas, sus operaciones de motores de aviones ha sido golpeada por la debilidad de los viajes aéreos, mientras que mayores costes han erosionado sus ganancias en plásticos. Por eso, ha rebajado la previsión de beneficios para este último trimestre, en el que prevé obtener entre 45 y 47 centavos por acción, cuando la horquilla manejada inicialmente era de 46-49.