Ley de Transparencia de mercados

Bouygues da por roto el pacto social en Aguas de Valencia

El pacto que los principales accionistas de Aguas de Valencia firmaron en el mes de agosto de 2000 para zanjar la guerra por el control de la sociedad es 'ineficaz', según se desprende de la reforma de la Ley del Mercado de Valores que entró en vigor el pasado 19 de julio, dentro de las medidas encuadradas en la Ley de Transparencia. El pacto establece que ningún accionista podrá sobrepasar el 33% del accionariado del grupo y otorga derecho de tanteo a todos los firmantes, en proporción a su paquete accionarial, en el caso de que alguno quiera vender su participación.

Según la disposición transitoria tercera de la ley, los pactos son ineficaces cuando los firmantes sean titulares, directa o indirectamente y en el momento de la firma, de una participación que conjuntamente supere el 25% de los derechos de voto en la sociedad cotizada, sin que alguna de ellas hubiera formulado en aquel momento una opa. A este precepto se ha acogido Emilio Botín para considerar roto el pacto que mantenía con la petrolera Total en la petrolera Cepsa.

Fuentes de Saur, filial de Bouygues que tiene el 33% de Aguas de Valencia, manifestaron ayer que 'la ley está ahí y es bastante clara', aunque añadieron que la empresa no se ha planteado iniciar ninguna operación aprovechando la coyuntura, dado que consideran que la gestión de la empresa se ha profesionalizado, tal como exigieron en febrero, cuando pidieron la ruptura del pacto.

Esta ruptura, solicitada públicamente, no llegó a estudiarse en el consejo de administración, donde accionistas españoles actúan concertadamente frente a las pretensiones de Bouygues. Este periódico intentó ayer, sin éxito, contactar con el presidente de Aguas de Valencia, Vicente Boluda, y con el Banco Valencia, para que diesen su opinión sobre la ley, que en el caso de Cepsa ha generado muy diferentes interpretaciones. Según señalan fuentes cercanas al grupo Bouygues, la compañía pactó antes del verano pasado la compra de acciones de Aguas de Valencia a alguno de los socios españoles, con la intención de acercarse al 50% de la compañía y, de esa manera, tomar el control, aunque el pacto de accionistas impedía que esto se llevase a cabo antes de 2006, que es cuando vence el acuerdo.

El pacto de accionistas funcionó en 2002 cuando uno de los firmantes, el grupo Santander, anunció la venta de su 21,97% por 32,5 millones de euros a Bancaja y la CAM. Tanto el Banco Valencia, como Facsa y Lubasa ejercieron el derecho de tanteo, mientras que Bouygues no pudo porque ya tenía el 33% y Boluda renunció. Las acciones de Aguas de Valencia no cotizan prácticamente desde entonces, debido a que los firmantes del pacto representan más del 86% del capital.

A la vista de esta situación, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha solicitado a la compañía valenciana que debe adoptar medidas para aumentar el free float o excluirse del mercado.

Lo que dice la ley Pactos ineficaces

l Los que no sean comunicados a la CNMV en el plazo de tres años desde el 19 de julio de 2003.

l Los contrarios a la nueva ley, aunque hayan sido comunicados.

l Todos aquellos en los que 'las partes por ellos vinculadas fuesen titulares, directa o indirectamente (...), de una participación que conjuntamente sea superior al 25% de los derechos de voto en la sociedad cotizada', sin una opa previa.