Las fantasías fiscales de Washington

El 1 de octubre marcó el principio del nuevo año fiscal 2004. Debería ser un momento en el que todos los estadounidenses tomaran nota de su futuro fiscal. El déficit presupuestario proyectado, gracias en parte a los 87.000 millones de dólares no anticipados de la factura de Irak, asciende a 600.000 millones de dólares. Sumando esto a los 450.000 millones del déficit fiscal de 2003, EE UU deberá tomar prestado más de un billón de dólares para cubrir el coste de dos años de Gobierno federal.

Las cifras son asombrosas y probablemente aumenten (...). Es fortuito que el año fiscal empiece justo cuando comienza la campaña presidencial.

Todos aquellos que se presenten a la candidatura deben explicarle a la población estadounidense cómo piensan sacarla de su profundo cráter fiscal.