Software

El Colegio de Arquitectos de Madrid abandona Autocad por diferencias con Autodesk

El Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) ha declarado su guerra particular a Autodesk, la compañía creadora del programa de dibujo más extendido en el mercado: Autocad. Este colectivo ha vivido recientemente una agria polémica con la compañía informática, a la que denunció por enviar a los arquitectos una carta -a través de la BSA, la entidad que persigue la piratería de software- donde se les preguntaba. ¿Sabe dónde va a pasar sus próximas vacaciones? 'Lo que veíamos a continuación era un hombre entre rejas', cuenta Ricardo Aroca, decano del colegio.

Según un portavoz de la BSA, 'la denuncia fue desestimada por un juez, al considerar que no había indicio de delito. Además, hay que recordar que los arquitectos tienen un índice de piratería de software del 70%'. Aroca lo reconoce, pero les parece de mal gusto que les traten 'de delincuentes'. Más cuando creen que la relación entre el coste de producción y el de venta no es razonable. 'Casi todo el software que usamos tiene un grado de madurez que no justifica los precios que se nos exigen. Y dado que es inaceptable el uso de software ilegal, la solución es propiciar el software libre y usar nuestra capacidad colectiva de compra para adquirir software a precio justo', asegura el colectivo.

El COAM ha llegado a un acuerdo con la compañía Bricsnet para que los colegiados puedan adquirir un clon de Autocad, denominado BricsCad, que cuesta un 93% menos. El precio de la licencia individual de Briscad es de 296 euros, mientras la de Autocad se eleva a 4.500.

La diferencia de precio se dispara aún más a favor de la nueva solución apoyada por el colegio si algún arquitecto se inclina por adquirir la licencia de estudio (que le da derecho a utilizarlo en 10 puestos de trabajo). En este caso el precio de Briscad, que es compatible con Autocad, es de 592 euros.

El colegio, que cree que esta solución les permitirá ser 'legales', ha extendido la oferta a todos los arquitectos españoles, que pueden solicitar ser incluidos en la lista de compradores a través del COAM o de sus colegios.