Elecciones

Blesa, reelegido al frente de Caja Madrid con el consejo dividido

Como estaba previsto en el guión, Miguel Blesa, salió ayer reelegido por mayoría como presidente de Caja Madrid. El consejo, tras renovarse ayer 12 de sus 21 miembros, mantiene la relación de fuerzas entre derecha e izquierda tras un duro proceso electoral marcado por el enfrentamiento entre partidos y sindicatos. Al margen del color político, todas los grupos apuestan por garantizar la estabilidad en la caja.

Blesa renovó ayer su mandato como presidente de la segunda caja de ahorros española por seis años más.

La votación de la asamblea no cambia finalmente la relación de fuerzas en el consejo, a lo que aspiraba el PSOE. Tras la renovación de 12 de los 21 puestos del consejo, el PP y las fuerzas que le apoyan (la patronal CEIM, el sindicato de cuadros ACCAM y los independientes) queda con 11 consejeros frente a 10 del PSOE, IU, CC OO y UGT (que entra en el consejo). El PP logra tres consejeros en representación de los ayuntamientos y dos por la Asamblea, uno de ellos, el secretario general del PP en Madrid, Ricardo Romero de Tejada.PSOE logra tres, dos por ayuntamientos y uno por la asamblea. Y, otra de las novedad, UGT entra de nuevo en el consejo. En la asamblea, votaron 317 de los 320 consejeros. No hubo votos nulos.

En su discurso, Blesa destacó su apuesta por 'la estabilidad que ha tenido estos años' la caja. Para ello, pidió la 'colaboración y la confianza' de todos los miembros del consejo y, en general, del equipo de la entidad.

Pero luego cambió el tono y, contrariamente a lo que suele ser su actitud, entró en el terreno político. Sobre el polémico enfrentamiento entre partidos y sindicatos que ha ensombrecido las elecciones de la caja, dijo que 'no soy yo quién para convertirme en juzgador de esas voces; menos aún en defensor de nadie, que todos andan sobrados de capacidad para hacerlo por sí mismos.'

Sorprendió, además, al trufar su intervención ante la asamblea con aceradas críticas y duras andanadas contra los socialistas, con alusiones al ex presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, por sus críticas en la tribuna al pacto de estabilidad firmado entre PP y CC OO en 1996.

Con la renovación del consejo de ayer se cierran las elecciones más conflictivas de la era Blesa. Lograr ganar peso en el órgano rector de la caja ha provocado la ruptura del tradicional consenso que se ha dado en la caja para presentar listas únicas al consejo. La batalla entre partidos políticos y sindicatos ha sido campal en las últimas dos semanas. Por un lado, el PP ha acusado al PSOE de dar al traste con el pacto de estabilidad que reinaba en la caja, acusaciones que han respaldado tanto la Federación de Servicios Financieros de CC OO, Comfia, y por IU, en pro de la estabilidad en la caja. El PSOE justifica el desacuerdo porque el PP ha incluido a Romero de Tejada, al que implica en la trama que dio la vuelta a los resultados de las elecciones autonómicas de mayo.

Por otro lado, CC OO Confederal y Comfia han estado enfrentadas con otra facción del sindicato, la unión regional de Madrid que ha pactado con UGT Madrid la candidatura de Rodolfo Benito, ex responsable de Organización de CC OO, que disputará a José María Fidalgo la secretaría general del sindicato.

Por otra parte, la asamblea general de Caja España renovó ayer también parte del consejo tras un acuerdo histórico entre los principales partidos . El presidente, Juan Manuel Nieto Nafría, salió reelegido.

LOS CONSEJEROS POLæpermil;MICOS

Romero de Tejada renueva puesto

El secretario general del PP en Madrid, Ricardo Romero de Tejada, salió ayer reelegido como consejero. Según el PSOE, porque algunos representantes de IU en la asamblea han votado la candidatura popular, que encabezaba Blesa, en supuesto pago porque el PP avaló una lista de la coalición. En IU rechazan esta acusación y asegura que todos sus repersentantes han votado la lista del PSOE. Apuntan a miembros de CC OO.

La disputa en CC OO se salda a favor de Benito

Las candidaturas por las entidades representativas eran las más polémicas ya que para dos puestos concurrían una lista de la patronal madrileña CEIM y dos de CC OO, una de la Confederal (apoyada por la federación de servicios financieros Comfia) y otra de la unión madrileña, que contaba con el apoyo de UGT Madrid. Al final, gana ésta última facción. La lista de Rodolfo Benita fue la más votada en este epígrafe (121 apoyos).

UGT entra mientras IU pierde uno

La jugada le ha salido bien a UGT que, gracias a su acuerdo con el PSOE, logró ayer entrar de nuevo en el consejo. Su representante, Gonzalo Martín, logró ayer 55 votos en la lista presentada por los Ayuntamientos. Como consecuencia, IU pierde uno de los dos consejeros que tenía hasta ahora, y en este caso, sólo por un voto. La coalición lamenta que no haya habido consenso y listas únicas y defiende que trabajará por la estabilidad.

'Lamento que no se haya llegado a la estabilidad'

Con más polémica que en las dos elecciones anteriores, Miguel Blesa fue reelegido ayer presidente ejecutivo de Caja Madrid. Este será su tercer y último mandato, según la norma actual de cajas. Blesa fue nombrado máximo responsable de la caja por primera vez el 11 de septiembre de 1996. Era el gran desconocido. Sólo se sabía de él que era amigo de José María Aznar, amistad que data de mediados de los años setenta. Ambos coincidieron preparando las oposiciones a inspectores de Hacienda, y los dos lograron plaza en el cuerpo de Inspectores Financieros y Tributarios del Estado en Logroño, donde los vecinos matrimonios estrecharon relaciones.

Su nombramiento como presidente de Caja Madrid estuvo precedida por la polémica. Jaime Terceiro, su antecesor, dejó su cargo tras las presiones recibidas por el recién llegado al Gobierno Partido Popular y la pérdida de apoyos en el consejo. Entonces CC OO logró arrancar al PP un pacto para la estabilidad de la caja, al que más tarde se unió IU, y Blesa consiguió alcanzar la presidencia. El sindicato ofreció a Terceiro un pacto similar, pero lo rechazó. Tras este acuerdo, el PSOE se abstiene en el nombramiento de Blesa, y en 2000 le apoya. En 2003 renacen las diferencias, algo que lamentó ayer Blesa. 'Hemos disfrutado durante años de una estabilidad que ha devengado buenos réditos. Recuerden que en elecciones pasadas proliferaron los acuerdos para ofrecer candidaturas únicas a los votantes de la asamblea; soy el primero en lamentar que esta vez no haya sido posible'.