Convulsión en el sector energético

Botín declara la guerra a Total al lanzar una opa por el 16% de Cepsa

Las intenciones de Emilio Botín las conoceremos en unos días'. Con estas palabras, fuentes de Cepsa pretendían recalcar que la opa lanzada ayer por el Santander Central Hispano está llena de interrogantes y no fue tratada en el consejo de administración de la petrolera celebrado el jueves por la tarde. Poco después, el banco comunicaba a la CNMV su intención de lanzar una oferta por el 16% del capital de Cepsa, a 28 euros por acción, lo que supone una prima del 17,46% sobre la cotización de la jornada anterior, y un potencial desembolso por parte del banco de 1.198 millones.

La operación, que no está sujeta a condiciones y se realizará en metálico, 'no es fruto de ningún acuerdo con Total', reconoce expresamente el banco. La explicación que ofrece la entidad sobre el porqué de tan inesperada oferta es que la nueva ley sobre transparencia de los mercados, que entró en vigor en julio, invalida los pactos parasociales en los que los socios tengan más del 25% del capital, lo que debilita la posición de la entidad en el capital de la petrolera. Un capital tradicionalmente tranquilo y que en la actualidad se reparten Total, con un 45,28%; el SCH, un 19,9%; Unión Fenosa, el 5%, e International Petroleum Investment Company (IPC), dependiente de Abu Dabi, un 9,5%. El resto, un escaso 20,3%, está en Bolsa.

Sin embargo, los poderes del banco que preside Emilio Botín son superiores, ya que mantiene los derechos políticos del equivalente al 33,23% del capital (la suma de la participación del banco, la de Fenosa y de un 8,3% de la propia Total, tras la sindicación de acciones a través de la sociedad Somaen Dos).

SANTANDER 2,74 -1,37%

El temor a una denuncia que lleve a deshacer el pacto y el banco se vea debilitado con su 20% (precisamente anteayer Fenosa publicó sus intenciones de Fenosa de vender su 5%), ha llevado a sus responsables a intentar reforzar su presencia en la petrolera con una oferta que le daría el 35,9%, al que se podría sumar el paquete de la eléctrica.

El SCH señala que no va a realizar operaciones que modifiquen la estructura de la compañía ni su plan estratégico, que asumirá una participación más activa en la gestión de la empresa y que no reclamará más de la mitad de los puestos del consejo de administración, hoy dominado por Total.

Control o reequilibrio

El hecho de que el SCH haya optado por no superar el límite que le obligaría a lanzar una oferta por el 100%, hace creer a algunas de las partes implicadas que sólo pretende mantener una posición fuerte ante Total y obtener tarde o temprano las plusvalías por Cepsa que tanto ansía. Dada 'la nula vocación industrial del SCH', un analista interpreta la opa 'como un movimiento para acelerar las intenciones varias veces declarada de Total de aumentar su presencia en la petrolera'. Y es que, como aseguran en el banco, 'la capitalización de Cepsa (6.600 millones) son palabras mayores'.

La oferta llevó ayer la cotización a su máximo histórico. La acción cerró a 28,05 euros, cinco céntimos por encima de la oferta, tras una fuerte subida del 17,46%. Cepsa acumula una revalorización del 61% este año.

El grupo francés 'tomará medidas' para proteger sus derechos

Ayer por la tarde Total remitía un duro comunicado criticando la decisión unilateral del SCH de lanzar una opa sobre Cepsa. Tras precisar que 'no está ligada a esta decisión', acusaba a su socio de no haberle consultado previamente.

Según la nota, 'el SCH ha interpretado apresuradamente las disposiciones de la ley española del 17 de julio', y 'ha violado los compromisos mutuos entre las dos partes que rigen sus relaciones desde 1990'.

Tras expresar su deseo de que 'Cepsa pueda continuar su desarrollo eficazmente', Total subraya que emprenderá las acciones necesarias con el fin de proteger sus derechos', informa Sara Acosta desde París.

La participación del SCH en Cepsa es una herencia del antiguo Banco Central, que fue muchos años su accionista de referencia. Por su parte, Total asumió su parte tras comprar la petrolera Elf, que había entrado en Cepsa en 1990. De aquella fecha provienen los pactos con el SCH, que obliga a las partes a acordar los movimientos corporativos. Lo cierto es que el SCH se queja de que en la gestión Total barre para su casa, pero, a su vez, hay quien asegura que es sólo una gestión seudofrancesa. La empresa gala ha manifestado varias veces su intención de ampliar su presencia en Cepsa. Sin embargo, a principios de septiembre su presidente, Thierry Desmarest, aseguraba que la participación no se modificaría 'por algún tiempo'.

Cepsa está inmersa en un importante proceso de expansión, con reservas de petróleo valoradas en 3.000 millones de dólares.