Transporte

El AVE a Lleida tiene limitada a 50 km por hora su velocidad en varios tramos

Todas las nuevas líneas de ferrocarril arrancan con problemas operativos y limitaciones de velocidad en algunos tramos, pero la nueva infraestructura entre Madrid y Lleida supera todas las expectativas.

Abierta con un año de retraso y con una velocidad punta un 33% inferior a lo planificado para el arranque, la línea presenta deficiencias de funcionamiento en numerosos puntos, que obligan a limitar de forma significativa la velocidad comercial de los trenes.

æpermil;sta es la conclusión de la comisión mixta creada entre técnicos de la operadora ferroviaria y el GIF para poner a punto la infraestructura y cuyo informe final fue elevado la semana pasada al Ministerio de Fomento.

En sus 445 kilómetros de recorrido, la infraestructura sufre 12 limitaciones de velocidad, algunas de ellas significativas, ya que obligan a los trenes a reducir la marcha hasta 50 kilómetros por hora. Un portavoz oficial del GIF, el ente público que construye y gestiona la línea, señaló que 'han existido tramos con limitaciones de velocidad, pero en este momento no existe ninguno'.

Las causas de las restricciones han sido detectadas tras realizar exhaustivas pruebas en los últimos meses, en los que han circulado por la línea unos 2.000 trenes, y son básicamente cinco: mal estado de la vía, problemas en los mecanismos para desviar los trenes de una vía a otra o a vías de servicio, problemas en la señalización, en la catenaria y obras externas que afectan a la línea.

En todo caso, la circulación por estas zonas de precaución no afecta a la seguridad de los convoyes. Se reduce la velocidad hasta esos niveles para evitar problemas, pero lo que sí puede resentirse es la calidad y fiabilidad del servicio.

De hecho, Renfe no va a introducir la garantía de puntualidad en la línea, tal y como ocurre en el Ave Madrid-Sevilla, aunque bien es verdad que en esta línea se estableció tras varios años de funcionamiento. Mientras tanto, los técnicos del GIF, Renfe y los proveedores siguen trabajando en la puesta a punto de la línea, por lo que alguna de las 12 anomalías podría quedar resuelta antes del día 11. En todo caso, los horarios de los trenes, anunciados ayer por Renfe, se han confeccionado teniendo en cuenta esas limitaciones.

El resultado de esas precauciones es una velocidad media comercial de 175 kilómetros por hora, que se irá incrementando según se vayan resolviendo estas incidencias, algunas de las cuales llevarán cierto tiempo.

En todo caso, los trabajos de puesta a punto han avanzado mucho en el verano, si tenemos en cuenta que el 20 de julio la línea presentaba 37 limitaciones de velocidad, que iban desde 30 kilómetros por hora a 180. Sigue siendo una incógnita cuándo estará disponible el sistema de señalización de nueva generación que debería haber regulado la línea desde el primer día, permitiendo velocidades máximas de 300 kilómetros por hora en la primera fase y 350 en una segunda.

El servicio comercial arranca el próximo 11 de octubre

Renfe comenzará el sábado 11 de octubre a prestar el servicio de transporte de pasajeros por la nueva línea ferroviaria entre Madrid, Zaragoza y Lleida.

El presidente de Renfe, Miguel Corsini, presentó ayer la oferta comercial diseñada por la compañía ferroviaria para la primera fase de explotación de la nueva línea, que abordará con dos trenes AVE de Alstom de los que actualmente circulan por la línea Madrid-Sevilla y doce composiciones Altaria de Talgo, con ejes de doble ancho.

Corsini expresó en rueda de prensa su confianza en elevar 'rápidamente' la demanda de 600.000 viajeros al año que actualmente registra la línea convencional hasta Barcelona y poder así aumentar también la oferta, pero declinó aventurar el impacto que el nuevo AVE puede provocar en el puente aéreo Madrid-Barcelona.

Por el momento, Renfe comenzará a comercializar el próximo viernes, día 26, los billetes para los nuevos AVE a través de todos sus canales de venta, taquilla, por teléfono e Internet, si bien no se podrá encontrar fácilmente reserva para los primeros días de su puesta en servicio.

Las plazas de los días inaugurales se han reservado para transportar a los pasajeros que hayan realizado reservas para viajar en la línea convencional, a los que la compañía ferroviaria cambiará sus billetes por los de los nuevos de forma gratuita. Además les informará del cambio de estación, dado que los trenes de la línea convencional a Barcelona partían de Madrid-Chamartín.

El billete para viajar entre Madrid y Lleida tendrá un precio de 54 euros, que será de 43 euros en caso de que el trayecto sea entre Madrid y Zaragoza, y de 15 y 31 euros para las circulaciones de lanzadera Madrid-Guadalajara y Madrid-Calatayud, respectivamente.

Renfe incrementará el número de trenes y este aumento le permitirá duplicar la oferta actual. Corsini aseguró que la puesta en servicio hasta Lleida permitirá recortar en dos horas el actual tiempo de viaje de siete horas entre Madrid y Barcelona. La compañía prevé extender posteriormente este sistema a otras capitales de provincia como Pamplona, Huesca y Logroño.

Estos trenes Altaria que circulen hasta Barcelona contarán además con parada en las localidades catalanas de Valls, Montblanc, Reus, San Vicente y Tarragona.