Coyuntura

La economía de la zona euro ofrece señales de recuperación

Alemania, la primera economía de la eurozona, ya está registrando señales de recuperación, de acuerdo con dos de los principales institutos económicos del país.

El índice de confianza de los inversores que elabora cada mes el Centro Europeo de Investigación Económica (ZEW) avanzó en septiembre hasta su valor más alto de los últimos 14 meses.

Por otra parte, el Instituto para la Investigación Económica (IFW) prevé una leve recuperación del PIB en el tercer trimestre de 2003, al tiempo que augura un crecimiento del 1,8% para el año próximo.

El ZEW avanza que 'ya se dan las primeras señales de una posible recuperación en Alemania' y destacó los buenos datos de producción y de pedidos industriales de julio. Asimismo, el optimismo de los inversores ha venido apoyado por la mejoría en los últimos resultados empresariales y por los indicios de recuperación económica en Estados Unidos, con un reflejo claro en el índice Dax de la Bolsa de Fráncfort que se ha revalorizado más del 60% desde marzo.

Para el IFW, uno de los seis institutos que asesoran al Gobierno de Gerhard Schröder, tanto la inseguridad provocada por la guerra de Irak como la racha de debilidad de las Bolsas 'ya se han superado'. Ambos centros económicos coinciden en que la bajada de tipos y el recorte de impuestos en Alemania están en la base de la mejora prevista para el resto del año y 2004.

Por otra parte, la producción industrial en julio en la zona euro parece coincidir con los pronósticos en Alemania, ya que creció el 0,6% respecto al mes anterior. En la Unión Europea, esa subida fue menor, del 0,3%, en el mismo periodo. Estas cifras demuestran una recuperación lenta con relación al mes de mayo, cuando se registró una caída de la producción industrial de un punto porcentual en la zona euro y de 1,1 puntos en los Quince.

Los incrementos más importantes se registraron en Bélgica (3,8%), Finlandia (3%) y Alemania y Portugal (2,2%). La industria en España creció apenas un 0,3%, lo mismo que en el Reino Unido. Francia retrocedió un 0,3% e Irlanda, un 3,9%.

Revisión del FMI

Para completar este panorama de optimismo sobre la economía europea, el presidente de la patronal francesa (Medef), Ernest Antoine Seillihre, consideró que es 'alcanzable' un crecimiento del 1,7% en su país en 2004, coincidiendo así con la previsión del Gobierno galo.

En la misma línea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipó que habrá un crecimiento del 2% el año próximo en Europa. El Fondo, que ayer divulgó su informe sobre la zona euro, revisó a la baja sus previsiones, pronosticando para 2003 un avance del 0,5% frente al 1,1% adelantado en abril.

El director-gerente del FMI, Horst Köhler, por su parte, aconsejó ayer una 'flexibilización' del Pacto de Estabilidad en lo que hace al límite del 3% de déficit fiscal. Aunque defiende la vigencia del pacto, Köhler cree que se deben introducir 'reformas de medio plazo' para garantizar el crecimiento.

Mejora la locomotora europea

El índice de confianza de los inversores alemanes que elabora el Centro Europeo de Investigación Económica (ZEW) avanzó en septiembre hasta su valor más alto en 14 meses, demostrando que para muchos agentes económicos lo peor de la crisis ha pasado ya. Por otra parte, el también alemán Instituto para la Investigación Económica (IfW) pronosticó una leve recuperación del PIB en el tercer trimestre de 2003 y auguró un crecimiento del 1,8% para el próximo año.

El índice del ZEW, elaborado a partir de más de 300 entrevistas con expertos e inversores institucionales, subió desde el 52,5% en agosto al 60,9% en septiembre, el noveno ascenso consecutivo y el valor más alto en 14 meses. El ZEW añadió que 'ya se dan las primeras señales de una posible recuperación en Alemania', y destacó los buenos datos de producción y pedidos de julio.

El optimismo de los inversores ha venido apoyado por la mejoría en los últimos resultados empresariales. El Instituto para la Investigación Económica pronosticó ayer que el crecimiento de la economía se acelerará en 2004 gracias al previsto recorte de los impuestos, que beneficiará al consumo.

Tipos sin cambios en EE UU

Las perspectivas de subidas de tipos son materia del año que viene. Los analistas ya no apostaban por ellas este año, pero además el sesgo de la Reserva Federal lo deja tan claro como no es norma en este tipo de comunicaciones, 'la política acomodaticia se mantendrá por un considerable periodo de tiempo'. Y ello a pesar de que la mayoría de las constantes vitales de la economía de EE UU se van recuperando.

Hay dos problemas básicos. Por un lado, el paro, ya que no se crea empleo, sino que se destruye, y por otro, la mínima o ninguna presión inflacionista.

En distintas intervenciones públicas en las últimas semanas, algunos gobernadores y ex gobernadores de la Reserva han coincidido en calificar de vital el problema del desempleo. 'No puedo pensar en ninguna circunstancia que permita a la Reserva subir los tipos cuando el empleo cae', decía recientemente el ex gobernador Laurence Meyer. La tasa de paro fue del 6,1% el mes pasado, pero cada vez más personas abandonan la búsqueda de empleo y sólo en agosto se destruyeron 93.000 puestos de trabajo.

Adicionalmente el recién confirmado en su puesto de gobernador, Ben Barnanke, comentaba en un foro organizado por Bloomberg el 4 de septiembre que es 'razonable pensar que habrá más desinflación en 2004'. Así las cosas, ninguno de los analistas cree que las subidas de tipos estén en la agenda hasta bien entrado el año que viene, porque no hay prisa por subir.

De momento, todos los indicadores hacen válidas las previsiones de Barnanke. El índice de precios al consumo conocido ayer indica que en lo que va de año los precios ha crecido a un ritmo anual del 2,4% cuando el pasado se llegaba al 2,7%.