Crisis del Ejecutivo

El equipo económico de Aznar gana peso en la remodelación del Gobierno

Un día después de nombrar sucesor, José María Aznar ha reorganizado su gabinete con seis movimientos con los que afrontar los seis meses de Gobierno que le restan. El ministro de Economía, Rodrigo Rato, pasa de vicepresidente segundo a primero. Ese lugar lo ocupará ahora Javier Arenas que también cambia de cartera para tomar las riendas de Presidencia. Su puesto al frente de Administraciones Públicas lo ocupará Julia García Valdecasas, hasta ahora delegada del Gobierno en Cataluña.

La otra de cara nueva del Ejecutivo será Juan Costa, hasta hoy secretario de Estado de Comercio y que se convierte en ministro de Ciencia y Tecnología. Por último, el responsable de Trabajo, Eduardo Zaplana, se hará cargo también de la portavocía del Gobierno. Quien no ha entrado finalmente ha sido Jaime Mayor Oreja, que siguirá con su trabajo como líder del grupo parlamentario popular en el Parlamento vasco.

La remodelación venía marcada por la reciente elección de Mariano Rajoy como candidato a la Presidencia en las elecciones generales de marzo de 2004 y la designación de Josep Piqué como líder de las listas del PP para la Generalitat de Cataluña. Sin embargo, los seis movimientos que se han producido van más lejos que un mero ajuste del Ejecutivo. Tres de ellos provienen del equipo económico del Gobierno: Rato, su máximo responsable; Costa, hasta ahora uno de los pesos pesados de Economía y que en la primera legislatura fue secretario de Estado de Hacienda; y Zaplana, titular del Trabajo.

Después de Rajoy

Aznar ha prefirido dejar para hoy los cambios de Gobierno para no restar protagonismo a la ratificación de Mariano Rajoy como su sucesor. Esta decisión fue refrendada ayer por unanimidad por la Junta Directiva Nacional del PP, el máximo órgano del partido entre congresos. El todavía presidente del partido aprovechó su discurso para agradecer su labor a Rodrigo Rato y Jaime Mayor Oreja. Lo hizo visiblemente emocionado, algo inusual en él. Con voz quebrada y lágrimas en los ojos dijo que eran personas fundamentales para el proyecto del PP. Se secó los ojos y añadió: "esto no tenía que haber salido así".

Por su parte, Mariano Rajoy anunció que seguirá la política del Gobierno de Aznar por ser ¢una persona coherente¢ y ¢sin complejos¢. Además, aseguró que no escatimará esfuerzos en la lucha contra el terrorismo y apostó por mantener la vigencia del pacto firmado con el PSOE. Sobre la Constitución, dijo que es de todos, no de un partido y que no es intocable, pero acto seguido añadió que no ve razones para modificarla ahora. Rajoy también aseguró que mantendrá la política económica sustentada en el déficit cero, la flexibilización de la economía y el empleo.

El nuevo secretario general del PP abogó por el diálogo social y elogió la actitud de sindicatos y empresarios estos últimos años. Sobre la política exterior, dijo que la ampliación de la Unión Europea es una gran oportunidad y apostó por mantener la excelente relación alcanzada con Estados Unidos. Añadió que la inmigración y la inseguridad ciudadana serán dos asuntos prioritarios para él.