Informe

Las leyes para atraer inversiones baten récord

Cambios internos en las legislaciones de cada país y acuerdos bilaterales que eliminan la doble tasación y facilitan el flujo de inversiones en dos direcciones son instrumentos cada vez más utilizados para atraer inversión extranjera directa.

Según datos de la Unctad, agencia de la ONU dedicada al comercio y el desarrollo, entre 1991 (año en el que inició la estadística) y 2002, 165 países aprobaron un total de 1.641 medidas nuevas sobre la inversión, de las que un 95% tenían como objetivo facilitarla.

El año pasado batió todos los récords: 70 países aprobaron 248 normas nuevas, un 19% más que las 208 del año anterior y un 65% más que las adoptadas en 2000.

Sólo 12 leyes estuvieron encaminadas a endurecer la entrada de capital foráneo, concediendo un mayor control a los Gobiernos. Del resto, 76 promovían la IED, incluidos incentivos; 49 proveían más protección; 92 facilitaron la entrada y las condiciones de operar, y 19 implicaban una mayor liberalización de ciertos sectores.

A los cambios en las legislaciones respectivas se sumó un esfuerzo internacional para entablar acuerdos bilaterales que promueven la IED y la protegen entre los socios.

A lo largo de 2002 se firmaron 82 acuerdos de este tipo por 76 Estados. Los países en desarrollo llevan la delantera. En total tienen 1.170 acuerdos bilaterales, para 26 países. Detrás le siguen las economías de Europa Central y del Este, con 719 acuerdos para 19 socios. Por su parte, los países de África y Latinoamérica son los que menos acuerdos disfrutan. De media, sólo tienen suscritos 10 pactos de este tipo por economía.

Los países desarrollados también lideran los acuerdos que evitan la doble imposición, con una media de 64 por Estado. África y Latinoamérica sólo tienen 7 por país.

Sin embargo, la proliferación de acuerdos no ha conseguido frenar la caída de la recepción de inversión extranjera directa en los países desarrollados.

Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la IED a los países más desarrollados se contrajo un 20% el año pasado y no hay visos de que en 2003 se cambie de tendencia.

En su informe Tendencias y evolución reciente de la IED, la organización multilateral explica que la debilidad de la economía global, en combinación con la caída de los precios bursátiles, ha provocado el descenso. Por estos motivos, EE UU cedió su puesto de líder en recepción de IED en favor de China.