Coyuntura

El declive del PIB en Francia agrava la crisis europea

La contracción del PIB en el segundo trimestre tuvo su origen, principalmente, en la caída del gasto en consumo, que retrocedió el 0,2%, tras el aumento del 0,5% en el primer trimestre del año. Los analistas explican este descenso por la alta tasa de paro (9,5%, en la UE sólo superada por España), las huelgas que asolaron Francia en mayo y junio pasados y el ambiente de crispación política y económica internacional.

Eso significa que la desaceleración puede repetirse en el tercer trimestre. Los sindicatos han prometido que volverán a protestar por los salarios, los recortes de empleo y la reforma de pensiones a la vuelta de las vacaciones de verano.

La débil demanda también ha provocado que las importaciones se hayan mantenido planas entre abril y junio, lo que sumado a la caída de las exportaciones del 0,6% como consecuencia de la fortaleza del euro ha provocado una aportación neta del sector exterior del 0,2% en el trimestre. 'Estamos rezando para que el euro vuelva a la paridad con el dólar', pedía ayer el economista de la Federación de Industrias Mecánicas, Jean Louis Fommervault. La inversión empresarial también cayó el 0,6% en el periodo.

Este escenario ha llevado a algunos analistas, como Marc Touati, de Natexis Banques Populaires, a considerar los datos como 'las cuentas nacionales más catastróficas desde la recesión de 1993'.

Y es que Francia ya estuvo al borde de la recesión en el cuarto trimestre de 2002, con una contracción del PIB del 0,1%, que logró sortear a principios de año gracias al empuje de las rebajas fiscales aprobadas por el Gobierno de Jean Pierre Raffarin.

Ahora, de acuerdo con los criterios establecidos en el Pacto de Estabilidad, Francia debería aprobar un plan re recorte de gastos y aplazar alguna de las prometidas rebajas fiscales para intentar que el déficit público quede por debajo del 3% del PIB fijado como tope por Bruselas. Pero el Gobierno ya ha advertido que no adoptará medidas restrictivas. 'No habrá medidas de austeridad', aseguraba ayer el ministro de Justicia, Dominique Perben, lo que puede llevar a que la Comisión Europea aplique sanciones contra Francia por el déficit. El Ministerio de Finanzas rechazaba ayer que la economía se encaminara a una recesión y hablaba de estancamiento, como ya hicieron Alemania e Italia.

Desaceleración europea

Los datos conocidos ayer han sorprendido tanto a las autoridades francesas, que el mes pasado auguraron un crecimiento del 0,1%, como a los expertos de Bruselas.

La oficina de estadísticas Eurostat publicó la semana pasada la primera estimación del crecimiento de la eurozona que arrojaba un crecimiento cero en el segundo trimestre. Las estimaciones se realizaron con una previsión de caída del PIB francés entre el 0,1% y el 0,2%. De ahí, que la revisión del dato que se publicará el 9 de septiembre será necesariamente a la baja, dado además el fuerte peso de la economía francesa dentro del PIB comunitario. Según datos correspondientes a 2001, Francia representa el 21,43% de la economía de la UEM, sólo superada por Alemania.

La situación europea contrasta con la recuperación registrada por Japón, que creció el 0,6% entre abril y junio, y el crecimiento del 2,4% alcanzado por EE UU.

El BCE sigue aferrado al optimismo

El miembro del consejo ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) Eugenio Domingo Solans aseguró ayer que la eurozona cumple las condiciones para un repunte de la actividad en la segunda mitad del año.

En línea con el optimismo oficial declarado por el banco, Domingo Solans descartó una próxima rebaja de los tipos de interés desde el 2% actual. 'Es obvio que existe una gran liquidez en la zona euro, que las condiciones monetarias en la región son apropiadas para apoyar el crecimiento que esperamos que empiece a finales del ejercicio', declaró a los periodistas en Berlín.

Domingo advirtió, además, que 'el precio del petróleo sigue alto y esto es negativo para la tendencia inflacionista'.

Alemania, Italia y Holanda ya sufren la contracción

Alemania, Italia y Holanda ya se encuentran en recesión técnica, entendida como al menos dos trimestres consecutivos de contracción del PIB. Estas tres economías representan el 54,43% del PIB de la eurozona, según datos de Eurostat correspondientes al ejercicio de 2001. Si Francia registrara un nuevo trimestre de caída del PIB, entonces el 75,86% del PIB de la eurozona entraría en recesión.

El pobre desempeño de las grandes economías se acompaña de un reiterado incumplimiento de los objetivos marcados por el Pacto de Estabilidad. Alemania, Francia e Italia corren el riesgo de ser sancionadas el próximo otoño por la Comisión Europea ante la perspectiva de que superen el límite del déficit del 3% del PIB.

El Ifo observa mejores perspectivas de futuro

El clima económico de la eurozona mejoró entre abril y junio pasados, según el instituto alemán de estudios económicos Ifo en su informe trimestral, basado en las opiniones de expertos de multinacionales e instituciones internacionales.

El índice aumentó desde los 74,6 puntos en el primer trimestre del año a los 78 puntos alcanzados en los tres meses siguientes. Mientras los expertos se muestran más optimistas respecto a la evolución futura de la economía, la valoración de la situación actual cayó respecto al periodo anterior.

Los comentarios más optimistas sobre la situación económica actual correspondieron a expertos de empresas e instituciones en España, Finlandia, Grecia y Luxemburgo.