Alimentación

Danone y Leche Pascual pugnan por imponer su definición de yogur

La multinacional Danone, que controla cerca del 50% del mercado español del yogur tradicional -el que contiene las bacterias lácteas Lactobacillus bulgaris y Streptococus thermophilus-, no ha tardado ni un día en responder al informe presentado el jueves por el grupo Leche Pascual y que pone en duda los efectos benéficos de estas bacterias.

La compañía española ha financiado un estudio científico elaborado por el hospital Ramón y Cajal en el que niega 'efectos probióticos en el yogur tradicional porque los gérmenes se destruyen en el tracto intestinal'.

En 2002 el Gobierno español aprobó la denominación de yogur pasteurizado (empleada también en países como EE UU o Alemania), aquel que es sometido a un proceso térmico que acaba con las bacterias en cuestión y permite una mayor conservación del producto.

Pero el mes pasado la OMS rechazó admitir dicha definición. Aunque no tiene incidencia sobre la legislación española, la decisión del organismo internacional impide la exportación como yogur de los postres pasteurizados de la empresa burgalesa.

La Asociación Española de Fabricantes de Yogur y Postres Lácteos Frescos, en la que los criterios de Danone son tenidos muy en cuenta, respondió el viernes al estudio presentado por Leche Pascual asegurando que los resultados de dicha investigación 'contradicen la corriente científica mundial' al respecto, y sostiene que 'adolece de rigor' por ser realizado con ratas y no con humanos.