Alimentación

El grupo Calvo abre su capital a inversores externos a la familia

El grupo Calvo contará por primera vez con la presencia de socios ajenos a la familia. Caixanova, Caja de Burgos y Caja Castilla-La Mancha aportarán 24 millones, además de otros 12 millones en deuda convertible. Con los nuevos recursos propios, la conservera pretende afianzar su crecimiento y avanzar en su expansión internacional.

Más de medio siglo después de su fundación, el grupo Calvo, la primera conservera de atún de España, ha abierto su capital. Ayer se hizo público el acuerdo con Caixanova, Caja Castilla-La Mancha y Caja Burgos con la conservera, por el que aportarán 24 millones al capital, además de otros 12 millones como deuda convertible. La caja gallega, tradicional colaboradora de Calvo como proveedora de financiación ajena, aportará la mitad de los fondos, mientras que las otras dos cajas pondrán un 25% cada una.

Un portavoz de la empresa explicó que Caixanova aporta a Calvo 'un toque institucional y gallego', al ser una entidad que participa en las principales firmas de la región (como Pescanova o Adolfo Domínguez). Con esta operación, los fondos propios de la empresa pasarán de 62 a 98 millones de euros.

En 1942 Luis Calvo, hijo de un tendero de ultramarinos de Carballo (A Coruña), inició su negocio de enlatado de comestibles. Tras varios intentos fallidos con carne y fabada, Luis empezó a enlatar pescado de la Costa da Morte, aunque el verdadero despegue de la empresa llegó cuando ésta comenzó a pescar y enlatar atún de la clase yellowfin. La campaña de publicidad de finales de los años setenta (el famoso 'Atún, claro, calvo) hizo el resto. Hoy, el grupo Calvo, con los hijos y nietos de Luis al mando, lidera el mercado español de conservas de atún, con un 17% de cuota, además de ocupar el segundo puesto en Italia.

Expansión internacional

Para José Luis Calvo, hijo del fundador y actual presidente del grupo, la ampliación de capital permitirá 'acometer con mayores garantías de éxito el proceso de crecimiento y expansión en el que se encuentra la empresa'. Calvo ya cuenta con una fábrica en Venezuela, en la que se procesan los lomos de atún que llegan a la de Carballo, y en septiembre abrirá otra en El Salvador, con capacidad para producir el ciclo completo de fabricación y comercialización. Desde esta planta se iniciará el salto comercial hacia América.

Calvo facturó 235 millones de euros en 2002, con un beneficio bruto de explotación de 23,8 millones. Entre las actividades de pesca y enlatado, el grupo emplea a más de 1.500 trabajadores.