EE UU

Wall Street olvida las débiles perspectivas empresariales

Llegó una tanda de malas noticias y Wall Street aguantó el chaparrón. Lejos de provocar una oleada de ventas, las cifras empresariales por debajo de lo previsto y las débiles predicciones de negocio de algunas compañías de referencia apenas inmutaron al conjunto del mercado. Al contrario, Dow Jones y Nasdaq cerraron con alzas del 0,39% y del 0,77%, respectivamente, tras darse la vuelta en el último tramo de la jornada.

Según algunos analistas, los inversores están dispuestos a esperar a que los datos económicos confirmen el fin del mercado bajista. Morgan Stanley emitía ayer una nota muy optimista respecto a la renta variable europea. Sus expertos consideran que la economía despegará definitivamente en la segunda mitad del año y consideran que las Bolsas del Viejo Continente tienen aún un potencial alcista del 10%.

Las decepciones ayer en Wall Street llegaron principalmente por el lado de las expectativas de negocio. Tanto Boeing, que ganó un 0,37% tras pasar casi toda la jornada en números rojos, como AOL Time Warner (-7,06%) presentaron cifras mejores que el consenso de los analistas, pero sus débiles expectativas de negocio asustaron a los inversores.

DOW JONES 27.657,42 -0,88%

Curiosamente, uno de los valores que más tiró del Dow fue Kodak. Pese a anunciar ganancias inferiores a lo previsto, su determinación en despedir a más trabajadores la valió un alza del 9,44%.

El blue chip más castigado de la sesión fue el fabricante de servidores Sun Microsystems, que cayó un 18,66%. La caída se Sun fue contrarrestada en el Nasdaq por los buenos resultados presentados al cierre del martes por la biotecnológica Amgen (+1,01%) y Amazon (+14,9%).

Sesión de dudas y vaivenes que dejaron pérdidas en la mayor parte de las grandes Bolsas europeas. Sólo Londres (+0,17%) y Zúrich (+0,67%), ante el buen comportamiento de algunas compañías farmacéuticas, superaron la presión bajista.

La jornada fue especialmente dañina para las empresas exportadoras europeas. El euro alcanzó ayer su valor más alto frente al dólar de las últimas dos semanas (1,147 unidades), lo que no supone una buena noticia para las compañías cuya presencia o volumen de ventas en EE UU es significativo. Es el caso de la holandesa Philips (-2,22%) o la alemana Bayer (-1,43%), ambas con el 30% de la facturación en EE UU.

Esta última compañía se perdió, además, el tirón que experimentó ayer el sector farmacéutico, el que más avanzó en el Stoxx 600 (+1,58%). Los buenos resultados, así como las perspectivas de negocio, anunciados por GlaxoSmithKline (+3,15%) y Roche (+3,74%).

Uno de los descensos más destacados entre los blue chips europeos fue el de la cadena holandesa de supermercados Ahold (-3,99%), que anunció un agujero de 13 millones de euros en sus cuentas, ocasionado por sus inversiones financieras.

Por su parte, el sector aeronáutico y de defensa, otro sector exportador, se vio lastrado por una advertencia de beneficios de la estadounidense Boeing. BAE, el mayor fabricante de maquinaria bélica en Europa, cedió el 2,43%, mientras que EADS cayó un 1,6%, aunque no todo fueron malas noticias para los exportadores. La francesa Danone ganó el 2,9% gracias a unos resultados que superaron las previsiones.

El Banco Central de Brasil recortó ayer los tipos 1,5 puntos, lo que sitúa el precio del dinero en el 24,5%. La acción de la autoridad monetaria se daba por descontada, lo que casi no tuvo efecto en la Bolsa, cedió un leve 0,28%.

La Bolsa de Tokio subió ayer un 1,36%, su mayor alza de las últimas dos semanas. El rebote de Wall Street en la víspera impulsó al mercado nipón, que aguarda con inquietud los resultados de Sony (+1,07%), que se conocerán hoy al cierre de la sesión. Los analistas están divididos sobre las cifras que presentará la compañía.