La industria del videojuego implanta un nuevo sistema europeo de clasificación

La industria europea del videojuego ha decidido implantar un nuevo sistema de clasificación por edades. Se llama PEGI (Pan European Game Information) y es fruto de 20 meses de trabajo de la Federación Europea de Software Interactivo, ISFE. Va a aplicarse en los países de la Unión Europea excepto Alemania, así como en Noruega y Suiza. Es voluntario y está subordinado a las legislaciones nacionales. Sin embargo, hay pocos países que cuenten con normativas al respecto, como Alemania. Por ello, la industria ha decidido autorregularse y armonizar criterios.

PEGI viene a relevar a diversos sistemas locales, elaborados por las distintas patronales en cada país. A nivel europeo el sistema más antiguo era el Elspa del Reino Unido, que data de 1994. En España Adese había lanzado el suyo en 2000. La razón de introducirlo se debe a cambios en el mercado.

Al principio el software de juegos era una cosa de niños. Ahora en el mercado hay títulos para adultos y se hace necesario proteger a los menores.

Las edades recomendadas son 3+, 7+, 12+, 16+ y 18+. Además se incluyen descriptores de contenidos que especifican por qué se ha clasificado el videojuego en una categoría de edad. Los iconos hacen referencia a contenidos de violencia, palabrotas, terror, sexo o desnudos, drogas y discriminación.

El Instituto Holandés de Clasificación de Material Audiovisual, Nicam, es quien aprueba la clasificación de cada título. Los editores antes de lanzar un juego deben completar un formulario y enviárselo para que le otorgue una clasificación provisional. Si ésta corresponde a 12+, 16+ o 18+, Nicam revisa todo el juego antes de conceder la licencia con la clasificación definitiva. El editor coloca los iconos descriptores de contenido sin necesitar la aprobación del Nicam. La idea es que para estas navidades todos los videojuegos lleven los distintivos de PEGI, de adscripción voluntaria, al igual que los títulos vendidos o descargados por Internet, los juegos online y los incluidos en los discos de revistas.