Revista de Prensa

Kirchner se pone firme

Néstor Kirchner (...) tiene en mente un objetivo que pocos conocen: que el excedente fiscal (...) se mantenga en 2,5% del producto bruto interno (...). Así, Kirchner va tras el objetivo de evitar el año próximo un ajuste de la economía, que podría deteriorar el romance que existe -por ahora- entre el presidente y los argentinos (...). De imponerla, la decisión también incluye un efecto de impacto internacional: mantener el actual superávit fiscal obligaría a los acreedores externos a aceptar una quita mayúscula de la deuda externa (...). El plan quedó expuesto en la presentación del presidente en la CEOE (...). Es poco habitual -en el nivel internacional- que un mandatario reúna a los jefes que manejan multimillonarias corporaciones para retarlos y manifestar sus propias contradicciones. Así, Kirchner fue el jueves la contracara de Lula (...). Pero las críticas a los dueños de los servicios y la banca en la Argentina fueron el epílogo de un programa estructurado, con un objetivo político preciso (...).

Antes de viajar a Europa, Kirchner lo habló con su entorno íntimo. 'Dicen que no tenemos plan, porque quieren imponernos el programa que ellos instrumentaron en los últimos 10 años', le dijo al jefe de Gabinete, Alberto Fernández.