Directiva

Bruselas armoniza la aplicación del IVA reducido

La Comisión Europea propuso ayer una reforma de la directiva sobre el impuesto sobre el valor añadido, que aspira a racionalizar y armonizar la aplicación de tipos reducidos. El nuevo régimen supondría en España un aumento del IVA en las peluquerías y permitiría al Gobierno reducir del 16% al 5% el gravamen sobre el gas natural y la electricidad.

El proyecto de directiva pretende simplificar un modelo de imposición indirecta que ha derivado en multitud de excepciones y peculiaridades nacionales, lo que, a juicio de la Comisión, distorsiona el mercado interior. Los tipos aplicados oscilan, por ejemplo, entre la exención total de ciertos tipos de alimentos en Irlanda y el 25% de la limpieza de cristales en Dinamarca.

Bruselas propone ahora una lista de 19 actividades o productos (dos más que hasta ahora) que podrán beneficiarse de un tipo de IVA reducido. La presión de varios Estados y sectores afectados ha limitado la ambición de la propuesta del comisario europeo de Fiscalidad, Frits Bolkestein, que pretendía reducir las posibilidades de aplicar un IVA reducido. Francia, por ejemplo, ha conseguido incluir la restauración (ahora aplica un 19,6% frente al 7% de España) y que se mantenga la posibilidad del IVA reducido para las televisiones de pago y por satélite (5,5% en Francia y 16% en España). Los Estados también podrán imponer un tipo reducido a las floristerías, a la atención de personas en el hogar y a la renovación y construcción de viviendas.

Simplificación

A largo plazo, la eliminación de todas las derogaciones nacionales actuales y su incorporación al régimen general pueden facilitar una armonización total del sistema.

El proyecto, sin embargo, necesitará el respaldo unánime de todos 15 ministros de Economía de la UE, y los titulares de Gran Bretaña e Irlanda ya anuncian una dura batalla contra la intención de Bolkestein de exigir a los dos países que graven con un tipo normal de IVA (15% como mínimo) la ropa y calzado de niños, ahora exenta de ese gravamen.

La propuesta también aspira a poner fin al experimento comunitario de aplicar un tipo superreducido a los oficios que requieren un uso intensivo de mano de obra. La Comisión asegura que los dos años de prueba no han conseguido los objetivos previstos de creación de empleo ni de afloramiento del mercado negro en los sectores beneficiados. La Unión Europea de Pequeñas y Medianas Empresas, sin embargo, defiende la experiencia y acusa a la evaluación comunitaria 'de partir de conclusiones preconcebidas'.

Los propios ministros de Finanzas acogieron desde el principio con frialdad la iniciativa y en algunos países ni siquiera se ha llegado a aplicar. En España, sólo se redujo el IVA (hasta el 7%) a las peluquerías y los trabajos de reparación en el hogar. Esta última labor podrá seguir beneficiándose del 7% con el nuevo régimen, pero en las peluquerías se deberá aplicar al menos el 16%.