Calificación

Fitch mantiene los ratings asignados a Bancaja con perspectiva estable a largo plazo

La agencia internacional de calificaciones Fitch Ratings ha ratificado los ratings de la Caja de Ahorros de Valencia, Castellón y Alicante, Bancaja de A+ a largo plazo, F1 a corto plazo, B el individual y 4 el de apoyo, lo que significa que las perspectivas del rating a largo plazo "permanecen estables", según informaron hoy en un comunicado fuentes de la entidad.

El informe de Fitch Rating, hecho público hoy en Londres, recoge que los ratings reflejan "la fuerte posición regional de la caja, su sólida rentabilidad y calidad de los activos, y su adecuada capitalización". Además, continúa el informe, "también reflejan un ligero estrechamiento de la liquidez consecuencia del importante incremento en la inversión crediticia". La elevada proporción del activo dedicada a la inversión crediticia, un 79%, "permite a Bancaja mantener un elevado margen de intermediación, a pesar de la presión causada por los bajos tipos de interés, la intensa competencia y la necesidad de diversificar sus fuentes de financiación, que ha conducido a costes financieros más elevados", según el comunicado de la entidad.

Asimismo, apunta que "debido a que el entorno operativo permanecerá altamente competitivo y continuará ejerciendo presión sobre los márgenes, Bancaja ha puesto énfasis en la defensa de los mismos mediante el análisis de la rentabilidad de cada operación y la maximización de la captación de depósitos de clientes".

Según Fitch Ratings, "el fuerte crecimiento de los préstamos ha sostenido el margen de intermediación del grupo, el cual, sumado al crecimiento de los ingresos por comisiones y un buen control de costes, ha sido determinante para mantener la buena rentabilidad". No obstante, precisaron que ésta última "se ha visto disminuida por las mayores dotaciones a fondos de insolvencia, consecuencia fundamentalmente de la constitución del fondo de cobertura estadística y de la inestabilidad de los mercados financieros".

Según indica el comunicado de la agencia, el estricto control de costes ha sido una prioridad para la caja, lo que se ve reflejado en la continuada mejora del ratio de eficiencia, que alcanzó un 53,4% al cierre del ejercicio 2002. Asimismo, recoge que Bancaja "puede aún mejorar la eficiencia, fundamentalmente mediante sinergias resultantes de la fusión de Banco de Valencia y Banco de Murcia y la centralización de tareas operativas y planes de retiro voluntario lanzados en años recientes".