Energía

Fenosa reduce 600 millones la deuda con la entrada de Eni en la filial de gas

Fenosa reducirá su deuda en 600 millones de euros por el acuerdo materializado recientemente con el Eni para la entrada de este grupo italiano en su filial de gas, a la que ha aportado 440 millones. El recorte tiene lugar por un efecto múltiple: la devolución de créditos de la filial a la matriz, la devolución de préstamos a terceros y la desconsolidación de deuda al bajar su participación del 100% al 50%. El Eni ha recibido del Gobierno español autorización para ejercer el derecho a voto, pese a tener una significativa participación pública en su capital.

Pero además Fenosa negocia con diversos bancos un project finance para la inversión de la planta de regasificación de Sagunto, en la que la filial de gas tiene una participación del 50%. Esa operación permitirá realizar el proyecto sin recurrir a nuevas aportaciones de los accionistas para una inversión de 320 millones. Se trata, señalan fuentes de la empresa, de un proceso muy complejo pero que estará concluido en el año 2004. La planta, en la que también participan Iberdrola y Endesa, estará operativa en el año 2005.

Y una operación similar se diseña para la planta de licuefacción de gas que se construye en Egipto, que supone una inversión de 1.000 millones de dólares. Fenosa cuenta con experiencia internacional en este tipo de transacciones, ya que logró un project finance para la construcción de sus proyectos de centrales de ciclo combinado en México.

Los planes de reducción de deuda de la eléctrica que preside Antonio Basagoiti se basan, asimismo, en la titulización de sus derechos de cobro, operación que ascenderá a 230 millones. Pero si ese proceso lo gestiona en solitario, la compañía también se beneficiará en 160 millones por la titulización del déficit tarifario, que afecta también a Endesa, Iberdrola, Cantábrico, Viesgo y Elcogás.

Fenosa proyecta acabar 2007, año límite de su actual plan estratégico, con un endeudamiento menor de 5.000 millones frente a los 7.400 millones del 31 de diciembre de 2002. Fuentes de la compañía señalan que, no obstante, ya ha entrado en el punto de inflexión.

El endeudamiento fue uno de los temas más negativos para la cotización de la compañía en etapas pasadas, cuando los analistas penalizaban a las empresas que asumían cualquier riesgo. La meta para este año es cerrar el ejercicio en los 6.500 millones, aunque esta cifra podría ser más baja, dado que en estos meses se producen operaciones que permiten ahondar en ese objetivo.

Además de los ingresos por desinversiones como la reducción de su participación en Red Eléctrica de España (REE), la compañía ha suscrito otras operaciones con el mismo fin, como la emisión de participaciones preferentes por 610 millones.

Y cara a la refinanciación de la deuda mantiene abierto su programa de emisión de bonos, cuya situación ha mejorado en los mercados.