Crisis

Los planes económicos en la UE anticipan más emisiones de deuda

Credit Suisse First Boston (CSFB), como otros analistas, ha elevado su previsión de déficit para este año en la eurozona dos décimas, hasta el 2,7% del PIB, y en tres décimas para 2004, hasta el 2,5%, debido a la rebaja de las previsiones de crecimiento y a lo que considera una 'menor presión' sobre los Gobiernos por parte de las autoridades comunitarias para que lleven a cabo los ajustes y las reformas necesarias.

'Se pueden esperar nuevas revisiones al alza', advierte. Y es que muchos de los planes que se están llevando a cabo en la UE para promover el crecimiento, la amenaza de un estancamiento económico ante la fortaleza del euro, el aumento de la contabilidad creativa para cumplir con el Pacto de Estabilidad y la financiación propuesta para impulsar el plan de infraestructuras europeo conllevan un aumento del déficit público, que anticipa mayores emisiones de deuda a lo largo de este año y el próximo.

De momento, el Gobierno alemán ha aprobado un aumento del endeudamiento de 7.000 millones de euros sobre lo previsto para 2004, con el objetivo de financiar la rebaja fiscal con la que pretende reactivar la economía. Aunque el Ejecutivo se ha comprometido a buscar vías alternativas, los acuerdos para recortar los subsidios no están cerrados y, en todo caso, cubrirán sólo una parte de la factura de 15.600 millones que conlleva el recorte impositivo. Sólo en lo que queda de año, Alemania necesita buscar entre 6.000 y 8.000 millones de financiación.

En el caso de Francia, la reforma de las pensiones de los funcionarios, actualmente en tramitación, 'sólo corrige en torno a un tercio del desequilibrio total del sistema público de pensiones', asegura Credit Suisse First Boston. El Gobierno planea, además, anticipar una rebaja de impuestos al próximo ejercicio para estimular el crecimiento y la Comisión Europea ha advertido ya que el plan para reducir el gasto público no será suficiente para cumplir con el Plan de Estabilidad ni este año ni el próximo.

Por si fuera poco, el Tesoro francés se propone reducir el perfil de maduración de la deuda, lo que le obligará a aumentar las emisiones en unos 50.000 millones de euros este año, según CSFB.

Aunque a mayor plazo, el plan de infraestructuras que Italia se ha propuesto impulsar bajo su presidencia representa una amenaza añadida para el ya tensionado mercado de bonos.

El proyecto actual propone duplicar el porcentaje del PIB destinado al desarrollo de infraestructuras, del 0,5% al 1% del PIB, e implicar al Banco Europeo de Inversiones (BEI) en la financiación del mismo.

El BEI, según sus estatutos, no puede financiar más allá del 50% del coste de cada proyecto y el plan italiano es implicar para ello al sector privado. Pero la dificultad de financiación de estos proyectos procede precisamente de su escasa rentabilidad para el sector privado, lo que obligará a los Estados a respaldar las inversiones con títulos públicos.