Medio Ambiente

Los productores de champiñón de la Manchuela revolucionan su cultivo

Los productores y envasadores del champiñón de la Manchuela, una comarca que forman 20 municipios de Cuenca y ocho de Albacete, se han propuesto revolucionar el cultivo de este hongo. Prevén que la comarca duplicará su producción actual para 2005, gracias a la inversión de 4,8 millones en una planta de compostaje para aumentar la calidad del sustrato para su cultivo.

Las sociedades Champinova, Copechamp, Peraile, Hermanos Pérez Serrano y Conservas La Jara, junto con otros 67 agricultores particulares de la localidad conquense Villanueva de la Jara consiguieron hace un mes constituir la cooperativa Sustratos y Abonos de la Jara, que se propone construir una planta de producción industrial controlada del compost o sustrato enriquecido, imprescindible para cultivar champiñón en zonas áridas.

Las cinco empresas tienen el 15% del capital social de la cooperativa, por valor de 1,7 millones de euros.

Gracias a tecnología importada de Italia y Alemania, mediante un sistema de fermentación de los residuos de gallinaza mezclados con paja, yeso y urea llamado indoor o en túnel, conseguirán reducir las emisiones gaseosas de sulfuros a 23 millones de partículas por tonelada. El sistema tradicional de fermentación aerobia, es decir, al aire libre, emite 217 millones de partículas. De ahí que la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla-La Mancha haya subvencionado el proyecto con 1,26 millones. En esta comunidad, que produce 40 millones de toneladas de champiñón, sólo 10 millones menos que La Rioja, se cuentan 20 plantas del compost.

El valor de la producción manchega de champiñón asciende a 120,2 millones de euros. En Villanueva de la Jara se concentran 220 explotaciones sobre un total de 1.700 en Castilla-La Mancha.

El presupuesto de construcción de esta factoría, que aprovechará las instalaciones de una planta vieja, asciende a 3,6 millones. Ismael Olmo, letrado asesor de la cooperativa y promotor del proyecto, prevé que estará terminada 'para diciembre o principios de enero', con una superficie de 4.817,46 metros cuadrados y una capacidad de 27,76 toneladas de compost o 1,4 millones de paquetes, a razón de 20 kilogramos cada uno.

Pero prevén unos costes de 1,2 millones para comercializar el producto. Olmo calcula que estarán en marcha 'a finales de 2004' y que, por su mayor producción, podrán vender el saco a 1,44 euros, 46 céntimos menos que el precio medio actual. 'De cada saco, si la calidad es buena, se vienen a sacar cinco kilos de champiñón. Nosotros vamos a garantizar su calidad uniforme', afirma. Pero, además, asegura que los cultivadores podrán obtener 'hasta siete siembras en el año' (hasta ahora son cuatro) y, así, duplicar la producción de la comarca. El sistema de fermentación en túnel de los residuos permite obtener el compost en 33 días, frente a los 90 días necesarios por el sistema tradicional.

Para garantizar el pleno rendimiento del compost, venderán también sacos con la semilla germinada. Olmo subraya que la viabilidad económica es 'indiscutible', con una previsión de rentabilidad sobre las ventas para el cuarto año del 19,74%.